Unión se destaca en los primeros tiempos, pero se cae en los complementos. Ante Vélez, necesitará equilibrio para dar un paso clave a los playoffs. Siendo la última fecha de la fase clasificación del Torneo de la LPF.
El margen existe, pero en Unión nadie quiere depender de otros. De cara a la visita del lunes, desde las 18.45, a Vélez en el estadio José Amalfitani, por la fecha 16 del Apertura, el Rojiblanco tiene claro el objetivo: dejar de ser un conjunto de ráfagas y transformarse en uno sostenido.
Unión, un equipo de dos caras
Los números son elocuentes. Unión muestra una versión sólida en los primeros tiempos, con una efectividad del 61%, pero esa producción cae abruptamente en los segundos, donde apenas alcanza el 30%. Esa merma le costó puntos recientes y encendió una alerta que el cuerpo técnico busca corregir.
Incluso perdiendo, el Tate podría cerrar la jornada en zona de playoffs. Pero la premisa interna es otra: ganar y depender de sí mismo para encaminar la clasificación. En un tramo decisivo del campeonato, especular dejó de ser una opción.
El rival no da margen. Vélez aparece como uno de los equipos más sólidos del torneo, lo que eleva la vara del desafío. Para salir airoso de Liniers, Unión deberá sostener intensidad, concentración y eficacia durante todo el partido.
La clave: regularidad
Más allá del planteo, el gran reto pasa por equilibrar rendimientos. Si logra trasladar lo bueno de los primeros tiempos al complemento, el equipo tendrá muchas más chances de dar el golpe. Caso contrario, volverá a quedar expuesto a un patrón que ya le pasó factura.
Fuente: UNO Santa Fe

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