Muchos jóvenes y no tanto organizan eventos masivos en un diciembre “caldeado” en Santa Fe por la gran cantidad de casos de covid-19. Ellas y ellos se juntan sin protocolos sanitarios. Mientras, el virus se propaga y mata.
Es la madrugada y la ciudad duerme. En cambio, hay dos puntos de la ciudad en los que las luces encendidas indican que hay gente bien despierta. Son dos polos. Uno es la Terapia Intensiva del Hospital José M. Cullen. Allí la luz es tenue y cálida; apacible. Las enfermeras asisten a los pacientes más graves afectados por el covid-19, el virus que generó la pandemia y puso en vilo al mundo entero. Al igual que los médicos, tienen un cansancio acumulado cada vez más grande. Es que desde marzo a la fecha atendieron a miles de pacientes y a algunos debieron despedirlos con la última mirada de vida, lejos de sus familiares.
El otro punto de la ciudad que no duerme tiene luces de colores y un ritmo que martillea las cabezas. Todos bailan bajo las estrellas con un vaso en la mano y una sonrisa dibujada. Muchos de esos jóvenes están terminando 4° ó 5° año del secundario y quieren festejar. Como no pudieron tener su fiesta soñada la hicieron clandestina. También hay adultos. Contrataron sonido, luces y hasta llevaron un generador eléctrico a un descampado sobre la laguna Setúbal, en la orilla de Colastiné Norte. Se enteraron de la joda por Instagram o por un Whatsapp. La mayoría no usa tapabocas ni mantiene la distancia social, comparten vasos y abrazos. Se los ve felices, en un desahogo después de un año de encierro.
Desde el comienzo de la pandemia murieron por covid 2.392 santafesinos (al 8 de diciembre). Otros 154 luchan hoy por su vida en la Terapia de los hospitales de la provincia. 14 de ellos lo hacen gracias a un respirador artificial. Son parte de los 155.292 casos positivos confirmados en las últimas 24 horas. Hace un mes atrás esa cifra diaria era de 2.431 casos. La curva sigue subiendo, la música también.
Los controles
Se acerca fin de año y el temor es que las fiestas clandestinas en la ciudad se repliquen. La misma preocupación gana al resto de la provincia. ¿Hay forma de evitarlas? “Esto tiene que ver con la responsabilidad individual y al mismo tiempo colectiva”, dice Virginia Coudannes, al frente del Control municipal. “En cuanto al cuidado personal hay que volver al minuto cero de la pandemia”, porque “pensamos que no nos va a tocar, pero si te toca, ponés el peligro a tu viejo, a tu abuelo y a quienes te rodean”, agrega respecto de la prevención de contagios de Covid.
“Y sobre los controles (que realiza la Municipalidad) estamos permanentemente atentos a las denuncias de vecinos al 0800 777 5000, mientras que los inspectores monitorean las redes sociales para tratar de disuadir cualquier evento clandestino, y coordinamos tareas con la policía y la fiscalía”, enumera Coudannes. “Podemos hacer todo esto, pero si no se toma conciencia todo se complica”.
Con informacion de El Litoral

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