Sucedió en un drugstore en San Martín y Junín. Dos de los delincuentes fueron atrapados por la policía en pleno centro llevando consigo el horno eléctrico.
Cuatro personas ingresaron luego de romper la vidriera a un drugstore ubicado en San Martín y Junín, en plena Recoleta santafesina. Se llevaron todos los cigarrillos, chicles, bebidas alcohólicas, una pava y un horno eléctrico, además del monitor de una PC que utilizan para el funcionamiento de Santa Fe Servicios.
La policía pudo capturar a dos de los delincuentes durante la noche del jueves, antes de la medianoche. Uno en 1º de Mayo y Junín (a dos cuadras del lugar del hecho), llevando consigo el horno eléctrico y el otro en 4 de Enero y Obispo Gelabert: ambos fueron trasladados a la Seccional Primera en calidad de aprehendidos y acusados por el robo del lugar.
Rodrigo, dueño del comercio contó: “Me llamaron a las 4.30 de la mañana de la alarma y personal policial para informarme que habían entrado al negocio. Esta vez ingresaron y según me dijo la policía fueron cuatro personas y ellos pudieron capturar a dos”.
“Cuando entré, el negocio estaba revuelto. El horno y la pava eléctrica, como el monitor de la PC donde funciona el Santa Fe Servicio, no estaban. Los cigarrillos y los chicles, lo otro que se llevaron. Cuando la policía detuvo a los delincuentes uno de ellos llevaba el horno, que después de hacer la denuncia en la Comisaría 1ª, lo pude recuperar pero la mercadería, está perdida”, agregó el propietario quién según afirmó es el segundo robo que sufre en lo que va del año.
Las cuatro delincuentes entraron por un agujero que hicieron en la vidriera. “Manotearon todo lo que tenían a su alcance, arrasaron con las bebidas alcohólicas. Para llevárselas las metieron en las bolsas de consorcio que nosotros dejamos con toda la basura del kiosco preparada para dársela a los recolectores que pasan los viernes por la mañana”.
Rodrigo dijo: “Más que bronca lo que siento es impotencia. El comercio está en plena Recoleta, en el centro de la ciudad, pero este lugar después de las 22 es la desolación, no queda nadie. Nosotros cerramos a esa hora, el mismo momento en que cierra el supermercado que está en la otra cuadra, porque ya no hay movimiento”.
Fuente: UNO Santa Fe

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