Un estudio científico confirmó que vivir en pequeñas localidades expuestas a pulverizaciones de plaguicidas tiene un impacto negativo en la salud reproductiva y endócrina. “Existe un patrón de daño definido”, aseguran.
Por Gastón Rodriguez / Tiempo Argentino
El primer informe sanitario que describe el perfil epidemiológico de la salud reproductiva en la región agroindustrial de la provincia de Santa Fe tiene una conclusión alarmante: las mujeres que habitan localidades rurales afectadas por aplicaciones de plaguicidas agrícolas evidenciaron un incremento en la frecuencia de abortos espontáneos y en la incidencia de hipotiroidismo.
El estudio «Abortos espontáneos e hipotiroidismo en poblaciones rurales argentinas rodeadas de cultivos pulverizados con plaguicidas», publicado en la Revista de Salud Pública de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), confirmó que vivir en pequeñas localidades rurales expuestas a fumigaciones terrestres y aéreas tiene un impacto negativo en la salud reproductiva y endócrina.
En detalle, la investigación confirmó que durante un período de 10 años (2008-2018) las tasas de aborto espontáneo en el primer trimestre y de hipotiroidismo aumentaron 2,4 y 2,5 veces, respectivamente, es decir más del doble, en mujeres que habitan localidades con intensa actividad agrícola con sus consecuentes riegos de agrotóxicos.
“Son resultados que se construyeron durante los campamentos sanitarios de la materia Práctica Final del último año de la carrera de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR); una herramienta no solo de evaluación, sino que sirvió para aportar datos concretos de la salud de las comunidades de los territorios afectados por el modelo agroindustrial”, explica Damián Verzeñassi, director del Instituto de Salud Socioambiental de la UNR y coautor del paper junto a Facundo Fernández (UNR); Daniela Madanes (Universidad de Buenos Aires); María Agustina Etchegoyen (Universidad Nacional de Mar Del Plata); Alejandro Vallini (UNR); y Guillermo E. Hough (Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires).

“El estudio –continúa Verzeñassi– pone en evidencia el impacto negativo del agronegocio de transgénicos en la salud reproductiva de las mujeres de estas localidades. Se puede leer como un complemento del estudio que publicamos en 2023 que demostró una mayor incidencia de cáncer y tasas de mortalidad elevadas en estas mismas comunidades en relación con la población general del país. Ahora estamos viendo como estos productos químicos usados en la actividad agrícola también están vinculados con el incremento de los abortos espontáneos y con los casos de hipotiroidismo, lo que implica riesgo en la salud reproductiva y en el sistema endócrino de las mujeres. Existe un patrón de daño definido”.
Problema epidemiológico
La mayoría de las personas de las nueve localidades censadas para el estudio residía a una distancia de entre cero y 400 metros de los campos pulverizados. La muestra incluyó a 6497 mujeres de entre 18 y 70 años, quienes reportaron sus antecedentes de abortos espontáneos y tratamiento médico por hipotiroidismo. De los 2870 embarazos registrados entre 2008 y 2018, unos 2500 (87%) resultaron en nacimientos y 369 (13%) en pérdidas gestacionales: 285 durante el primer trimestre, 59 en el segundo y 25 en el tercero.
Además, se encontró una asociación significativa entre la presencia de hipotiroidismo y la frecuencia de abortos espontáneos en el primer trimestre del embarazo: las mujeres que presentan esta afección tienen un 40% más de posibilidades de experimentar abortos espontáneos en comparación con aquellas sin esta condición.
También se observó un aumento significativo en la frecuencia de hipotiroidismo, que mostró un patrón temporal similar al aumento observado en las tasas de pérdida gestacional en la población estudiada.
“Estamos –concluye Verzeñassi– ante un problema epidemiológico muy grande que ya no hay forma de negar. La enorme capacidad química que usa la agroindustria y que libera sin ningún tipo de responsabilidad sobre nuestros cuerpos provoca daños en la salud que son difíciles de ocultar”.

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