Desde el miércoles 16 hasta el sábado 19 habrá convocatorias del Movimiento Derecho al Futuro de Kicillof, el Frente Renovador de Massa y el Frente de Izquierda, que realizará la “Marcha de la bronca” en varias ciudades del país. El cronograma electoral se impone.

Por Martín Piqué / Tiempo Argentino

Una semana con marchas, concentraciones y protestas que prometen ser numerosas. Una sucesión de movilizaciones promovidas por el calendario o por la dinámica política. Los días que vienen, entre el miércoles 16 y el sábado 19, serán un buen termómetro para testear dos fenómenos sincrónicos de la coyuntura. En primer lugar, el malestar por la situación económica y el rechazo al gobierno de Javier Milei; segundo, los debates que circulan en el arco opositor, que busca representar esa mayoría angustiada y heterogénea del llamado ‘antimileísmo social’. Todo a menos de un año de la fecha establecida por ley para las PASO.

Lo que viene será, primero, una esperada convocatoria por los cincuenta años de La Noche de los Lápices: sucederá en La Plata el próximo miércoles 16 de septiembre. Le seguirá, el sábado 19, una jornada de mucha calle y actividades múltiples: el ‘axelismo’ del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) se congregará en el campus de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) en Villa Dominico, partido de Avellaneda, probablemente con una concurrencia importante.

El mismo día se realizará la Marcha de la Bronca, que tendrá lugar en varias ciudades del país y también en CABA, organizada por el Frente de Izquierda (FIT) más espacios sindicales afines.

También el sábado 19 habrá otra actividad que buscará competir por visibilidad y repercusión en medios; esa batalla silenciosa por centrimetraje en diarios, minutos de pantalla, espacio en portales y redes. El Frente Renovador realizará un encuentro nacional de su juventud en CABA: una posibilidad es que sea en las instalaciones de la Facultad de Derecho de la UBA. El evento coincidirá -y no casualmente- con el plenario federal del espacio ‘axelista’ del peronismo.

La superposición de actividades en una misma jornada es parte de un proceso que ya está lanzado y que es cada vez más evidente. Con el cronograma electoral cada vez más cerca, la dirigencia opositora pugna por representar la polarización con Milei. En esa búsqueda, Axel Kicillof parece haber logrado la pole position: ser el antagonista de Milei -el ‘retador’ en términos boxísticos- que percibe y conoce la población de todo el país, más allá de las elites híper-informadas de ciertos centros urbanos.

Esa identificación se traduce en una primacía visible en las encuestas (habrá que ver si definitiva). Por lo pronto, varios periodistas, streamers y encuestadores contaron en los últimos días que en distintos sondeos terminados recientemente el gobernador de la PBA aparece imponiéndose al primer mandatario en un hipotético balotaje: hay quien lo tiene superando a Milei en la elección de primera vuelta, programada por ley para el tercer domingo de octubre.

A esta postal registrada en los sondeos Kicillof le está agregando una hiperactividad y una presencia ‘federal’ (la voluntad de fortalecerse en todas las provincias) que no le emparda ninguno de sus contrincantes. Al menos por ahora. En las últimas dos semanas el mandatario bonaerense visitó Misiones y La Pampa. Este raid de viajes y recorridas explica algo que empieza a gestarse en su contra: la articulación de varios actores que tienen como rasgo común el deseo de bloquear su llegada a la Presidencia.

Batallar contra la consolidación de Kicillof parece ser la prioridad del cristinismo; también la táctica del Frente Renovador. El gobernador, mientras tanto, tiene que lidiar con la problemática social y de seguridad de la provincia más grande y poblada del país. La competencia entre los distintos polos del arco opositor se filtra incluso en situaciones graves y sensibles, sobre todo en el Gran Buenos Aires. Para citar un caso, el secretario de Gobierno de José C. Paz, Pablo Mansilla, salió a decir que Kicillof “deje de pasear un poquito por las provincias”.

Mansilla es hombre de confianza del senador bonaerense Mario Ishii, también intendente de José C. Paz en uso de licencia. La semana pasada, el distrito del noroeste del GBA fue escenario del homicidio del joven David Ojeda Vázquez, de 23 años, quien volvía del gimnasio cuando fue baleado por dos delincuentes disfrazados de repartidores que le robaron la moto.

A raíz de ese y otros hechos recientes, el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, se cruzó a través de las redes con la senadora oficialista y exministra del área Patricia Bullrich. Fue este jueves. “Devuélvanles a los bonaerenses los miles de millones de dólares que les quitaron. Esos recursos también hacen falta para seguir construyendo una Provincia más segura”, reclamó Alonso.

En cuanto a Ishii, se trata de una de las autoridades de la Legislatura bonaerense: ocupa la vicepresidencia primera del Senado de la PBA. Integra (al menos en los papeles) el mismo partido del gobernador. La semana pasada estuvo en el departamento de San José 1111 para visitar a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. “Todos sabemos que es inocente”, posteó Ishii y compartió una foto de la reunión.

La puja entre los distintos sectores del peronismo, en suma, sobrevuela buena parte de la coyuntura. Se expresa hasta en iniciativas cargadas de mística y ligadas a la conmemoración de la etapa más oscura y trágica de la historia argentina: como la denuncia al genocidio y el homenaje a los alumnos secundarios detenidos-desaparecidos en La Noche de los Lápices.

La dirigencia opositora pugna por representar la polarización con Milei

Este miércoles, al cumplirse cincuenta años de aquella saga de secuestros, torturas y asesinatos, habrá una marcha importante en La Plata: el recorrido concluirá ante el Ministerio de Infraestructura de PBA, sobre calle 7; previamente se realizará una caminata en Lomas de Zamora, en ese caso hasta el ex centro clandestino de Pozo de Banfield. El movimiento estudiantil, universitario y secundario, vive tiempos de debate: algunas de esas discusiones, previsiblemente, están ligadas al estado de asamblea de la principal fuerza de oposición.

Entre miles y miles de protagonistas, la jornada del 16 tendrá dos participantes que fueron víctimas del horror y que lo pueden contar: son Emilce Moler y Pablo Díaz. Ambos sobrevivientes a La Noche de los Lápices. “Muchas veces me dicen cómo se reconstruye uno. Fueron tiempos muy difíciles. Uno se fue aferrando a los afectos, a la familia, al estudio. Y yo siempre digo que fui libre cuando (años después) tuve mi primera hija”, contó Moler en una reciente entrevista del canal La Retaguardia.

La dirigencia opositora pugna por representar la polarización con Milei
Pablo Díaz, sobreviviente a La Noche de los Lápices.

Díaz, en diálogo con Tiempo, nombró a María Claudia Falcone y a todos los estudiantes desaparecidos del Bachillerato de Bellas Artes y de otros colegios secundarios cercanos a La Plata; luego señaló que el ejercicio de mantener viva la historia implica “conectar esa memoria con los conflictos de hoy”.

“Hoy no solamente estamos movilizándonos para que ningún compañero o compañera abandone la escuela sino también para que no parta de la vida, por los conflictos sociales o de salud mental que estamos viendo. La pelea sigue siendo para que todos seamos felices”, exhortó Díaz en la charla con este diario.

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