Ocurrió en el Centro Español. Había 47 menores de edad. Hubo varias intervenciones durante el fin de semana.
La problemática de las fiesta clandestinas lejos está de solucionarse. Prueba de ello es lo que sucedió durante la noche de Navidad y el fin de semana donde personal policial debió desactivar varias de estas celebraciones.
Pero hubo una en especial que superó cualquier límite.
La secuencia se inició en las primeras horas de este lunes cuando agentes policiales que patrullaban por la zona céntrica, más precisamente en el sector de San Martín y Salta, advirtieron que varios menores de edad ingresaban a la biblioteca del Centro Español.
Sospechando lo peor los uniformados llamaron a la puerta de la institución siendo recibidos por un guardia de seguridad privada. Al ser consultado sobre la situación el empleado informó que había que hablar con el encargado.
Minutos después un hombre de 44 años se comunicó vía telefónica con los uniformados y manifestó que su hijo estaba festejando su cumpleaños con 10 personas nada más.
Los oficiales consultaron al encargado si tenía el permiso para realizar dicho evento y éste respondió que no. Así las cosas, y al visualizar gran circulación de personas en el establecimiento, se solicitó el retiro de todas ellas, contabilizando 47 menores de edad.
Con información de El Litoral

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