La embajada del gigante asiático acusó a Peter Lamelas de mantener una “mentalidad de Guerra Fría”. El enviado de Donald Trump había advertido a empresarios que el uso de tecnología china ahuyentaría inversiones en infraestructura estratégica.

La disputa global entre las dos principales potencias económicas del planeta volvió a tener como escenario el suelo argentino, dejando en evidencia las tensiones del alineamiento irrestricto del gobierno nacional con Washington. La Embajada de China en Argentina emitió un contundente pronunciamiento público para ponerle un freno a las recientes declaraciones del embajador de Estados Unidos en Buenos Aires, Peter Lamelas. El diplomático norteamericano había ensayado una abierta extorsión corporativa al asegurar que la presencia de tecnología china en la infraestructura de Vaca Muerta condicionaría la llegada de inversiones extranjeras.

La respuesta de Beijing no se hizo esperar. A través de la red social X, la embajada asiática calificó los señalamientos de Lamelas como una “calumnia sin ningún fundamento”. Además, denunció la estrategia de la Casa Blanca de erigir un esquema de «patio pequeño y muro alto» enfocado en restringir de manera artificial la participación de empresas líderes como Huawei en el desarrollo estratégico regional.

El sermón de Lamelas

El cruce se desencadenó luego de la presentación de Lamelas -el embajador de Donald Trump- en el AmCham Energy Forum 2026, un evento clave que nuclea a las principales corporaciones energéticas estadounidenses en el país. Allí, bajo el amparo de supuestas razones de «seguridad nacional», el representante norteamericano ligó de manera directa la protección de datos con el financiamiento de futuros proyectos, apuntando explícitamente contra las redes de inteligencia artificial y telecomunicaciones provistas por firmas del gigante asiático.

“Los comentarios ignoran la realidad y están plagados de prejuicios ideológicos”, retrucaron desde la delegación comandada por el embajador Wang Wei. En el escrito de réplica, defendieron de forma tajante el historial global de ciberseguridad de sus compañías, recordando que fueron pioneras en suscribir convenios de «no puerta trasera» ante auditorías internacionales independientes.

Para los analistas internacionales y los sectores opositores al oficialismo nacional, la virulencia de los planteos de Lamelas expone un nivel de injerencia que lesiona la autonomía del país. El embajador estadounidense ya había encendido alarmas previas al deslizar intenciones de intervenir directamente ante gobernadores provinciales para bloquear la concreción de acuerdos comerciales soberanos con Beijing.

El descargo de China cerró con una frase lapidaria que interpela el tutelaje político que Washington intenta desplegar sobre la actual administración argentina: «Argentina no necesita que nadie le enseñe cómo atraer mejor inversiones extranjeras». Asimismo, instaron a las autoridades de EE.UU. a abandonar la lógica de «suma cero» y a realizar aportes reales al desarrollo en lugar de sembrar el pánico financiero en áreas neurálgicas para el futuro económico del país.

Fuente: Tiempo Argentino

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