La justicia boliviana lo imputó por enriquecimiento ilícito. El argentino afirmó que todo lo que está viviendo es parte de un golpe de Estado contra el presidente de Bolivia.

La caída en desgracia de Fernando Cerimedo parece no tener fin. No solo está detenido en la cárcel de Palmasola, acusado de ser el instigador del intento de femicidio contra su expareja, Nadia Beller, y también por enriquecimiento ilícito, sino que ahora se le sumó una tercera en el departamento de Beni, donde lo acusan por tráfico de sustancias controladas y confabulación. En ese contexto, desde el penal, el argentino declaró por la causa de enriquecimiento, donde afirmó que tiene ingresos mensuales cercanos al millón de dólares desde 2025 a través de sus empresas de comunicación digital, aunque advirtió que no incluyen tareas o proyectos desarrollados en Bolivia. Si bien se mostró evasivo cuando le preguntaron detalles de su vínculo con el presidente boliviano, Rodrigo Paz Pereira, quien la semana pasada aseguró que no tenía relación con el argentino, terminó por confirmar que realizaba trabajos para el mandatario durante la campaña electoral y luego, una vez que asumió la presidencia. Por si faltaba algo, terminó declarando que todo es parte de “un intento de golpe de Estado”.

Los fiscales de La Paz interrogaron a Cerimedo, que estuvo acompañado por sus abogados. Se trató de una declaración informativa (paso previo antes de ser imputado) y por eso se negó a contestar varias de las 200 preguntas que le hicieron. Al finalizar la declaración, la justicia decidió acusarlo de enriquecimiento ilícito.

Cuando le pidieron que diga su profesión, el argentino dijo que es un “consultor político internacional en Argentina y Estados Unidos”. Luego advirtió que en Bolivia no tiene sociedades. “En Estados Unidos tengo una empresa, Numen Group Inc. desde el año 2021, con la que proveo servicios a clientes de diferentes países y en Argentina tengo una empresa de publicidad, Numen de Publicidad, donde tengo 35 empleados y una cartera de doce clientes que tiene dos sucursales”, puntualizó.

Luego agregó que “también soy propietario de una academia que se llama Academia Numen, que dicta cursos de tecnología asociada al Project Management Institute. Una productora USRL que produce audiovisuales. Tengo mi propia razón social, que también tengo facturación, y soy socio de otras empresas que no tienen actividad porque decidí moverme para acá”.

Para completar, indicó que está asociado con su exesposa Natalia Basil en todas las empresas, con excepción de la firma radicada en Estados Unidos.

Cuando le preguntaron por sus ingresos, dijo que provienen de “actividades lícitas” relacionadas con sus empresas de marketing digital. Ahí fue cuando detalló su ingreso mensual durante 2025: “Cerca de un millón de dólares”, dijo y agregó que se trata de “actividades fuera de Bolivia”. Afirmó luego que en este año sus ingresos fueron similares a los del año pasado.

Reconoció que quería establecerse en Bolivia y para eso pretendía instalar una empresa de marketing. Esto último coincide con lo que su expareja en Bolivia, Nadia Beller, declaró.

La relación con Paz Pereira

Cuando las preguntas se dirigieron a su ingreso a Bolivia y las tareas que realizó, Cerimedo comenzó a recurrir a evasivas. Precisó que entró por primera vez a Bolivia en 2024 en un viaje que él mismo financió y manifestó que no se acordaba la razón de esa primera visita. Al mismo tiempo, negó haber desarrollado actividades o reuniones.

Añadió que regresó al país andino en 2025 y 2026, pero no detalló el número de veces. “Pídanle a flujo migratorio, muchas veces. Quería instalarme en Bolivia, estaba desarrollando un proyecto de marketing”, expresó.

En otro tramo de su declaración, volvió a asegurar que “jamás tuvo la autorización de representar al Estado boliviano, a la Presidencia, al Gobierno o a la familia presidencial”.

Respecto a la campaña presidencial de Paz Pereira en Bolivia, el consultor preso solo dijo que colaboró con “consejos de comunicación digital” y evitó especificar quién lo conectó con el equipo de Paz Pereira e incluso afirmó que nunca existió un contrato, como tampoco pagos de empresas: “Tengo en claro que nunca me financiaron y resalto que ayudé en consejos de comunicación digital”, declaró.

Cuando los oficiales de justicia le preguntaron sobre qué rol tenía ya en el gobierno de Paz, Cerimedo respondió que no cumplía ningún tipo de funciones. A partir de ahí, a todas las preguntas referidas a su rol dentro del gobierno boliviano respondió con una misma frase: “No tiene que ver con el caso”.

La respuesta, recomendada por sus abogados, puede servir para una declaración informativa, pero en Bolivia los integrantes del gobierno, como el actual vicepresidente Edmand Lara, lo señalan como un ministro sin cartera con injerencia en varios ministerios e incluso lo acompañó a Paz Pereira a viajes como el de Estados Unidos, en marzo pasado, cuando el secretario de Estado, Marcos Rubio, organizó lo que se denominó como el Escudo de las Américas. La foto que ilustra esta nota lo demuestra.

Hacia el final de su declaración, los fiscales le preguntaron a Cerimedo si quería decir algo más. El argentino denunció que todo esto que está sucediendo “es un intento de golpe de Estado para desestabilizar el Gobierno de Rodrigo Paz, violentando todos los derechos y tratados internacionales”.

Con info de Página 12

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