Los arquitectos Martín González y Germán Müller ganaron el Concurso Provincial de ideas para la puesta en valor de la Plaza Italia. La propuesta busca erradicar el desierto de autos frente al palacio legislativo para devolverle un espacio cívico a la ciudadanía.
Los arquitectos y docentes de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad Nacional del Litoral (FADU-UNL), Martín González y Germán Müller, resultaron ganadores del Concurso Provincial de ideas para la remodelación de la Plaza Italia. La iniciativa, impulsada junto a la Legislatura, la Provincia y la Municipalidad, y organizado por el Colegio de Arquitectura y Urbanismo de la Provincia de Santa Fe, evaluó 31 propuestas presentadas, y prevé reconvertir el predio que funcionaba como estacionamiento vehicular frente a la Legislatura provincial en un renovado pulmón urbano. El equipo ganador se completa con la colaboración de los arquitectos Mario Galiana Liras, Lucila Genevois, Luana Francou, Brenda Zingerling, Micaela Zingerling, Lara Pintos y Ana Paula Giordanino.
El proyecto surge tras la decisión institucional de devolver a la comunidad un predio histórico que durante décadas estuvo dominado por el uso vehicular restringido. Al respecto, el arquitecto Germán Müller explicó en diálogo con LT10 que el punto de partida consistió en «analizar un poco lo que se pedía por bases y buscar recursos naturales para mitigar un poco lo que hoy era la plaza, que es casi un desierto de autos». En esa misma línea, el profesional destacó la intención central de «generar casi como un oasis ahí en el frente de la legislatura para tener una plaza cívica, pero protegida por esas sombras y por ese frescor que daría el agua».
Denominada «Sombra y Agua», la propuesta introduce el concepto de «plaza líquida», incorporando espejos y láminas de agua en el sector frontal del edificio clásico para atenuar las islas de calor urbano. Sobre este aspecto, el arquitecto Martín González señaló que la estrategia busca «resolver de buena manera la accesibilidad al edificio de la legislatura» mediante un puente peatonal sobre el agua, superando las rampas laterales accesorias. González enfatizó además que «el vehículo no puede estar al frente de un espacio institucional», motivo por el cual las 20 plazas de estacionamiento requeridas se reubicaron en dársenas a 45 grados sobre calle 3 de Febrero.
El diseño paisajístico contempla un anillo perimetral de vegetación e incrementa la masa vegetal existente en una vez y media, destacándose una forestación sobre calle General López con cuatro líneas de lapachos. La elección del lapacho responde a su rápida adaptación y a su capacidad de brindar sombra en verano y permitir el paso del sol en invierno. Asimismo, la intervención articula un ágora cívica, áreas de juegos barriales hacia calle Urquiza y una nivelación de calzada con prioridad peatonal sobre calle 4 de Enero, lo cual facilitará vincular funcionalmente la plaza con el Museo Provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez.

Más allá de la escala inmediata del predio, la propuesta plantea una estrategia urbana continua que enlaza los tres poderes del Estado y diversos edificios emblemáticos del casco histórico santafesino. Al reflexionar sobre la filosofía del proyecto, Martín González argumentó que la propuesta sintetiza recursos porque «es más importante darle lugar a las sombras, a las actividades y no tanto al soporte físico». Finalmente, Germán Müller remarcó la importancia de la temporalidad en el paisaje, señalando que «todo paisajismo se entiende en el tiempo» y subrayó el valor simbólico de «devolver esto al uso más ciudadano» en uno de los espacios de mayor patrimonio histórico de la ciudad.

Fuente: LT10
