De acuerdo con el Indec, el pico de suba de precios interanual de los últimos doce meses se dio en julio pasado, con un 33,8%, mientras que el piso estuvo en octubre del año pasado, con un 31,3%.
Por: Randy Stagnaro / Tiempo Argentino
Lejos del discurso de festejo oficialista, que destacó el «descenso» de la inflación en el mes de agosto, que dio un 1,7%, la realidad indica que la suba general de los precios se mantiene estable desde hace 12 meses en torno del 32% anual.
De acuerdo con el Indec, el pico de suba de precios interanual de los últimos doce meses se dio en julio pasado, con un 33,8%, mientras que el piso estuvo en octubre del año pasado, con un 31,3%.
Estos niveles están muy por encima de los previstos por el gobierno, que aseguraba que para agosto de este año la inflación minorista estaría «aniquilada» o en el peor de los casos arrancaría con «cero coma algo», lo que arrojaría subas de precios interanuales por debajo del 10%.
La imagen publicada por el Indec este jueves, junto con el dato de inflación de agosto, muestra la dificultad del gobierno para perforar un piso invisible en el nivel de precios, en torno del 30%.

Para tener una dimensión de este nivel de inflación, basta comparar el ritmo de suba de precios anual de este período con el de gobiernos anteriores. Cristina Kirchner entregó su gobierno con una inflación interanual del 27,8%, en diciembre de 2015, según el IPC Congreso que manejaba la oposición.
La escalada de la inflación
En ese año, el pico de suba de los precios se dio en enero, con una inflación anual del 35,21% interanual. En tanto el piso fue en octubre, con un 25,20% interanual.
Durante los dos primeros años del mandato de Mauricio Macri, la inflación interanual subió primero (en torno del 40% en 2016) y luego descendió (a un nivel en torno del 17% en 2017), pero siempre lejos de las aspiraciones de la Casa Rosada.
La inflación del gobierno de Javier Milei se produce a pesar de la cantidad de «anclas» con las que busca impedir que los precios suban. Entre ellas, la más importante es la recesión provocada por el propio gobierno a fin de que el derrumbe de la demanda interna tire abajo los precios. A ello se le suman el dólar planchado, el ajuste del gasto público y el apretón monetario (las tres anclas que promueve el propio gobierno).
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) indicó este jueves en un informe: «La caída del consumo sigue siendo el principal driver respecto de la evolución de la inflación. Adicionalmente, la intención de mantener estable el dólar volvió a estar a la orden del día, incluso con intervenciones, y se reflejó en que en la primera semana del mes el tipo de cambio se movió al alza en sólo 0,1%. Asimismo, el gobierno decidió mantener de hecho el congelamiento de precios de combustibles«.
En tanto, la consultora LCG señaló: «Esperamos que la inflación se estabilice apenas por debajo de la zona del 2% mensual, en línea con los pronósticos de la mediana del REM. Los aumentos postergados en regulados (básicamente combustibles y tarifas) sostendrán la presión y parece difícil esperar una convergencia muy marcada que lleve los niveles de inflación debajo del 1% mensual aun cuando la actividad sigue deprimida y se sostiene el ancla cambiaria«.

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