El magistrado Pablo Spekuljak coordinará el debate donde se juzgará a Augusto Monzón. La Fiscalía solicitará prisión perpetua bajo la carátula de homicidio “criminis causa”, mientras que la defensa sufrió un revés con la renuncia de su abogado.
A más de dos años del crimen que conmocionó al microcentro santafesino, la causa por el asesinato del cambista Carlos Alberto “Pelusa” Farías ingresó en su cuenta regresiva. La Oficina de Gestión Judicial (OGJ) realizó el sorteo para designar al magistrado que encabezará el proceso bajo la nueva modalidad de Juicio por Jurados: el elegido fue el juez Pablo Spekuljak.
La resolución se adoptó luego de que el juez de la IPP, Nicolás Falkenberg, admitiera formalmente la acusación de la fiscalía y diera luz verde para que un tribunal popular —conformado por doce ciudadanos— dicte el veredicto sobre la responsabilidad penal del único imputado.
El acusado y la hipótesis del “criminis causa”
En el banquillo de los acusados estará Augusto Monzón, un joven de 24 años que actualmente cumple prisión preventiva en el Penal de Coronda. El fiscal Estanislao Giavedoni y el abogado querellante Martín Risso Patrón ya adelantaron una estrategia unificada: solicitarán la pena de prisión perpetua.
La acusación sostiene que se trató de un homicidio criminis causa, es decir, que Monzón mató a Farías con el único objetivo de consumar y asegurar el robo de un botín millonario: 20.000 dólares en efectivo y el teléfono celular de la víctima.
Una emboscada en plena peatonal santafesina
La reconstrucción minuciosa efectuada por la fiscalía ubica el hecho el 21 de febrero de 2024:
El engaño: Monzón citó a “Pelusa” Farías cerca de las 13:30 dentro del local de indumentaria “California Bay”, ubicado en la peatonal San Martín al 2800, simulando una transacción de compra y venta de divisas habitual.
El ataque: una vez adentro, el imputado golpeó ferozmente al cambista en el rostro y el cráneo hasta provocarle la muerte.
La huida: tras el deceso, escondió el cadáver en el depósito del comercio, tomó los dólares y se retiró solo del lugar pasadas las 15:00.
El cuerpo de Farías fue hallado dos días después en un avanzado operativo de búsqueda. La clave para identificar a Monzón provino del análisis de las cámaras de seguridad públicas y privadas de la peatonal, que captaron el ingreso de ambos hombres al local de ropa y la posterior salida en soledad del sospechoso.
Giro en la defensa: renuncia y estrategia en suspenso
Por el lado de la defensa, la línea argumental intentaba esquivar la prisión perpetua. El plan original buscaba demostrar que Monzón solo pretendía agredir físicamente a la víctima y que el fallecimiento ocurrió de forma accidental al golpear la cabeza contra el suelo, una figura técnica que encuadra en el homicidio preterintencional (con una pena considerablemente menor).
Sin embargo, este planteo quedó momentáneamente en el aire: el reconocido abogado defensor Gustavo Abraham presentó su renuncia a la representación legal de Monzón, por lo que el imputado deberá designar un nuevo patrocinio para afrontar el histórico juicio por jurados que se avecina en los tribunales de la capital provincial.
Fuente: UNO Santa Fe

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