FM Chalet dialogó con Pablo Tigani Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, quien describió como llega la economía de la Argentina ante un inminente acuerdo con el FMI. Explicó de manera sencilla su publicación en Ambito Financiero titulada: “Así llega al FMI la economía de Sergio Massa”.
La bancarrota procedente de la administración Macri le impone formidables problemas y limitaciones a la política económica de Sergio Massa. Con un oficialismo que les puso el pecho a las balas, y no se la paso haciendo campañas electorales, una oposición que da miedo por sus consignas feroces, la incertidumbre sigue siendo eminente, ya que nadie se imagina un eventual regreso de quienes destruyeron el país, hace solo 4 años. En nuestra opinión, lo que pone cierta tranquilidad, es que ambos negacionistas piromaníacos estan perdiendo peso en las encuestas, en cambio si ganará la interna de Juntos por el Cambio Rodríguez Larreta, no podrá retener los votos de Bullrich ni atraer los de Milei. En el hipotético caso que ganara la interna Patricia Bullrich, es muy probable que una buena parte de los votos de Rodríguez Larreta emigren hacia Sergio Massa.
El FMI pasó de cómplice de la pandilla que asoló la Argentina por 4 años, haciéndose el distraído en las revisiones frente a repetidos cosméticos e inobservancias, a un exigente gendarme de su propio interés, que quiere cobrar y evitar quedar como el irresponsable que apañó a Macri para sacar el dinero de los bancos e inversores estadounidenses que habían quedado colgados en la Argentina y, evitar otra crisis brutal como la de 2001.
El FMI terminará haciéndose cargo en parte, porque si no lo hace, arriesga al menos el 50% de su exposición y, ninguna entidad puede previsionar el 50% de su cartera de crédito. Autorizaran el desembolso del 10 de junio de u$s 4.000 millones y quizás unos u$s 2.000 millones más en estas semanas. Será un acuerdo con desembolsos muy inferiores a los placenteros dispendios concedidos a Macri, a instancias de Donald Trump.
Las reservas brutas en el BCRA, alrededor de u$s 28.000 millones. Las reservas netas son negativas. Prevalece un déficit comercial insólito, a causa de la trágica sequía, históricamente inédita. En este contexto angustioso, pese a todas las restricciones para sujetar la demanda de dólares, el BCRA está dedicando reservas para aguantar el ascenso de los tipos de cambio alternativos, que están caros en cualquier tanteo de paralelismo, aunque siguen por debajo de los picos de crisis cambiarias de las grandes crisis.
Existe una emisión directa para financiar al Tesoro mediante el procedimiento de adelantos transitorios, también la compra bonos del Tesoro en el mercado secundario para mantener la paridad de los títulos a fin de mantener la tasa interna de retorno de con rendimientos prudentes.
El designio para que el Tesoro pueda obtener financiamiento neto positivo en el mercado de capitales tiene que ver con que el BCRA genere pesos al adquirir a los organismos públicos bonos en dólares para que posean los capitales necesarios para entrar a las licitaciones primarias del Tesoro y adquirir títulos en pesos.
El BCRA, con el propósito de sujetar los dólares financieros, comercializa títulos públicos otorgando una oferta elástica de esos bonos en dólares, para que sus importes y la brecha no crezcan, absorbiendo pesos. Este ejercicio que realiza BCRA para el Tesoro es contractivo y, el más funcional en los últimos dos meses.
El BCRA, además, se ha visto compelido a comprar títulos con dólares. Así se generó una intervención para proteger los bonos, en medio de una situación verdaderamente difícil. No obstante, la base monetaria crece moderadamente porque el BCRA absorbe pesos vendiendo reservas, también títulos dolarizados para incidir en la brecha y absorber pesos por este medio. La venta de títulos dolarizados para luego recomprarlos con reservas también es una mediación temporal.
Para fin de año el stock de pasivos remunerados podría ascender a 25 billones de pesos, equivalente a 10% del PBI, en dólares alternativos, todavía muy por debajo de la calamidad equivalente en 2017, cuando la paridad de $1.300.000 a $15, daba alrededor de u$s 86.700 millones. Un acuerdo con el FMI y el giro del desembolso mejorará la situación. Obviamente se mantendrá la intervención para sujetar la subida de la brecha a través de compra y venta de bonos dolarizados.
El déficit fiscal total que tomará el próximo Gobierno será de poco menos de 4.5% del PBI y el déficit cuasi fiscal un poco más de 6.5%. Muy preferente a lo que recibió Alberto Fernández, con mejorado perfil de vencimientos. Sin embargo, tendrá que afrontar voluminosos vencimientos de deuda tanto en pesos como en dólares.
Habrá que renegociar vencimientos de la deuda pública y privada por alrededor de u$s 50.000 millones en 2024. La pesada herencia Macrista dejo un campo minado y luego la pandemia, la guerra en Europa y la sequía, completaron un cuadro desesperante.
Escucha la entrevista completa:

Comenta sobre esta publicación