Los delincuentes ingresaron al local de calle Candioti 3300 simulando requerir un corte de cabello y esperaron el momento oportuno para sacar armas de fuego. Redujeron al peluquero, de 48 años, y a un cliente, de 49, los maniataron con precintos y huyeron con dinero, celulares, herramientas de trabajo y una motocicleta.
Lo que parecía una jornada habitual de trabajo en una peluquería de Santo Tomé terminó convirtiéndose en un violento robo a mano armada, en el que dos personas fueron reducidas, atadas con precintos y despojadas de dinero, pertenencias y hasta una motocicleta.
El episodio ocurrió alrededor de las 20.20 del miércoles en un comercio ubicado sobre calle Candioti al 3300, en jurisdicción de la Subcomisaría 9ª de la vecina ciudad. Tras un llamado a la Central de Emergencias 911, efectivos policiales acudieron al lugar y dieron inicio a las actuaciones por el delito de robo calificado.
Simularon ser clientes
De acuerdo con el relato brindado por el peluquero, de 48 años, todo comenzó cuando dos hombres, de entre 30 y 40 años, ingresaron al local vistiendo ropa deportiva oscura. Uno de ellos solicitó un corte de cabello, mientras el otro permaneció esperando.
Pocos minutos después arribó un cliente habitual, de 49 años, quien aguardó su turno dentro del negocio. Fue entonces cuando la situación cambió de manera abrupta.

El individuo que esperaba se levantó con el pretexto de salir a fumar, pero antes de abandonar el salón extrajo un arma de fuego. Casi al mismo tiempo hizo lo propio el hombre que estaba siendo atendido, quien además golpeó en el rostro al cliente que aguardaba para ser atendido.
Bajo amenazas, ambos delincuentes obligaron al peluquero y al otro cliente a dirigirse hasta el baño, donde les colocaron precintos en las manos y les ordenaron permanecer allí sin hacer movimientos.
Se llevaron todo
Una vez que lograron liberarse, las víctimas advirtieron que los asaltantes habían escapado con varias máquinas de cortar cabello, teléfonos celulares, billeteras con dinero en efectivo y documentación personal perteneciente a ambos damnificados.
Los delincuentes también sustrajeron una motocicleta Honda Tornado 300 de color blanco, que se encontraba estacionada y era propiedad del comerciante.
Tras la denuncia, personal policial preservó la escena y solicitó la intervención del Gabinete Criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI), cuyos peritos realizaron las tareas correspondientes para la obtención de rastros y demás elementos de interés para la causa.
La investigación quedó orientada a identificar a los dos autores del hecho, quienes hasta el momento permanecían prófugos.
Fuente: El Litoral

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