El presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Santa Fe, Carlos Abraham, afirmó que ya no hay camas, ni personal disponible. Que las terapias privadas se convirtieron en terapias Covid y no hay posibilidad de atender a pacientes con otras patologías graves.
El sistema público de salud rebalsa y los pacientes con coronavirus comenzaron a ser derivados a las terapias intensivas del sector privado. En diálogo con Aire de Santa Fe el médico comentó: “Perdónenme si sueno demasiado vehemente. Pero estamos viendo cosas horrorosas. Tenemos la sensación que debemos responder, pero no tenemos cómo, con qué, ni con quién”.
Hasta ahora, sólo algunos sanatorios que atienden afiliados del Pami venían recibiendo pacientes con Covid. Pero el colapso del sistema público hizo que las cosas cambiaran y desde las últimas horas los enfermos de coronavirus comenzaron a ser derivados también al sector privado.
“En el Sanatorio San Gerónimo, por ejemplo, toda la terapia intensiva se convirtió en terapia Covid. No tenemos ninguna cama disponible. Hoy no podemos recibir a ningún paciente grave con otra patología. Ayer fue un día angustiante, porque nos llamaban desde San Justo o San Cristóbal para enviar pacientes y debimos responder que no podíamos recibirlos”, relató.
La gran diferencia entre el sector público y el privado es que las clínicas y sanatorios no cuentan con posibilidades de expansión. No solo por cuestiones edilicias y de infraestructura, sino porque no hay personal médico o de enfermería para contratar.
“Nosotros también empezamos a tener sectores de camas comunes que vamos cerrando por falta de personal. Además del cansancio, el personal se contagia, se enferma o son contactos directos. Todo el que toma contacto con el Covid tarda mucho en recuperarse”, insistió Abraham.
En la ciudad de Santa Fe hay sanatorios que en 2019 estaban en pleno proceso de ampliación edilicia. En algún momento se pensó en avanzar con estas obras para ampliar el espacio disponible, pero “aunque nos manden 50 camas con respirador, no tenemos quién pueda atender a esos pacientes”.
Asimismo, Abraham explicó que durante el año pasado el Estado nacional asistió al sector privado de la salud con dinero para hacer frente a parte de los salarios de los trabajadores y con algunas ventajas impositivas. Pero en 2021 la ayuda mermó. “Hay elementos de protección que triplicaron o quintuplicaron sus precios. La seguridad social aprovechó la crisis para retacear pagos y no otorgar aumentos”.
“Tampoco tenemos los medicamentos que necesitamos. Salimos a buscar una droga para mantener dormidos a los pacientes con respirador, pero desde Buenos Aires nos dicen que vale diez veces más de lo que valía ayer, que debemos pagar al contado aunque no tengamos cómo y que no la van a enviar si no tienen acreditado el dinero. A veces pagamos y somos estafados. Nos mandan la mitad del pedido y nos dicen que los insumos aumentaron”, remarcó el titular de Clínicas y Sanatorios de Santa Fe.
Para Abraham, “la burocracia le da la espalda a la crisis. No puede moverse con la agilidad que la situación demanda. Cuando tenemos un paciente grave es ya. La salud demanda urgencias. La única urgencia real que tienen los seres humanos es su salud. Estamos viendo cosas horrorosas y nos vemos superados, aunque todos ponemos lo mejor que podemos”.
Con información de Aire de Santa Fe

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