El gasoducto para transportar más gas de Vaca Muerta era una necesidad del sector. El gobierno de Macri lanzó una licitación en 2019, pero no recibió ninguna oferta. El acto de inauguración será el 9 de julio, no sin internas oficiales.

Después de 8 meses vertiginosos de obras y a un promedio de 5 kilómetros de soldadura de caños por día, este martes 20 de junio se abrió la válvula para comenzar a llenar el Gasoducto Néstor Kirchner (GNK), una obra central para desarrollar Vaca Muerta que abre la posibilidad para que el sector energético argentino piense en grande. Son 573 kilómetros de caños, en su mayoría de 36 pulgadas. El tiempo que demanda una obra de una dimensión similar es de alrededor de 24 meses, según estimaciones del sector, pero esta “hazaña”, como definió la secretaria de Energía, Flavia Royón, logró que este invierno el país comience a ahorrar u$s 1700 millones en importaciones de energía.

La obra fue impulsada por Energía Argentina (Enarsa), empresa presidida por Agustín Gerez, y la llevaron a cabo las constructoras Techint–Sacde y la firma BTU. Permitirá evacuar 21 millones de metros cúbicos de gas por día (MMm3/d) desde la localidad de Tratayén (Neuquén) hasta Salliqueló (suroeste de Buenos Aires). El gobierno planea lanzar un segundo tramo hasta el sur de Santa Fe en las próximas semanas.

En estos momentos se está llenando el ducto entre los kilómetros 29 y 61. El proceso completo demora 20 días. El 9 de julio se termina de llenar y se hará la inauguración formal. Definida la interna de cara a las PASO, es probable que todo el peronismo esté presente en la puesta en marcha del primer tramo del GNK, que generó 10.000 puestos de trabajo directos y 40.000 indirectos, entre la construcción de la obra y la mayor producción de gas en Vaca Muerta, según Enarsa.

Demoras

Es bastante común que las obras de infraestructura en el país demoren, sobre todo en el sector energético. Este ducto, que demandó 47.700 caños de acero de 12 metros de largo, fue una excepción. Desde el inicio había escepticismo en la meta que se había puesto el gobierno, que era llegar a este invierno con el ducto operativo. El gobierno se anota mucho más que un poroto, ya que es una de las obras de infraestructura más importante de los últimos años.

El sector energético venía demandando hace tiempo un nuevo caño troncal para aprovechar la producción de Vaca Muerta. El gobierno de Mauricio Macri intentó construirlo, pero no pudo. Primero lanzó una manifestación de interés el 8 de marzo de 2019, algo habitual en el sector. Luego, el gobierno de Cambiemos le pidió al Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) que realizara estudios básicos para diseñar la obra, pero no llegaron a aprobarse oficialmente, según confió una fuente con conocimiento del proceso consultada por El Destape.

Fuente: El Destape Web

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