El funcionario argentino afirmó que no hay una gran diferencia en los plazos que se debaten sino que obedece a una cuestión de confianza.

El director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, afirmó este miércoles que una posible suspensión del enriquecimiento de uranio de parte de Irán en el contexto de un acuerdo es más una «cuestión política» que una «necesidad técnica», ya que no hay diferencia en el desarrollo nuclear iraní si este se frena por cinco o diez años.

En una rueda de prensa durante su viaje a Corea del Sur, Grossi señaló que «no existiría diferencia alguna real dependiendo de la duración de esta suspensión», en caso de que esta opción acabe sobre la mesa durante las conversaciones entre Washington y Teherán.

«En lo referente a una moratoria, hay que tomar decisiones políticas. No hay una gran diferencia a nivel técnico en suspender (el enriquecimiento) cinco, diez o veinte años. Es más una cuestión de confianza política«, apuntó, según informaciones del diario ‘The Korea Herald’.

Si bien resaltó que la verificación internacional sí sería «indispensable» en cualquier pacto, Grossi descartó estar involucrado en las conversaciones e indicó que, por lo tanto, no puede confirmar el contenido de las mismas. «Un acuerdo sin la presencia de representantes del OIEA es solo un trozo de papel o una promesa», lamentó.

«El programa nuclear iraní requeriría una monitorización exhaustiva de sus instalaciones nucleares y el material utilizado en ellas, por lo que esperamos que se nos pida asistencia para ofrecer las salvaguardas necesarias«, apuntó, al tiempo que ha expresado que «todo apunta a que la gran parte del uranio enriquecido al 60% sigue estando en las instalaciones en las que ya se encontraba almacenado durante la ofensiva, especialmente en Isfahán».

Las palabras de Grossi llegan después de que Estados Unidos haya reclamado a Irán una suspensión durante 20 años de sus trabajos de enriquecimiento de uranio de cara a lograr un acuerdo de paz, en un momento en el que las partes están sumidas en esfuerzos para mantener una segunda ronda de conversaciones tras los infructuosos contactos del sábado en la capital de Pakistán, Islamabad.

«Estados Unidos sugirió un mínimo de 20 años (para la suspensión de esos trabajos de enriquecimiento de uranio), con todo tipo de restricciones», explicaron fuentes conocedoras de la propuesta, rechazando así la posibilidad de que Estados Unidos pudiera acceder a cambio de ello a una retirada de sanciones, una exigencia de Irán, que defiende su derecho a realizar estas labores en línea con el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).

BB con Europa Press

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