El defensor de Boca sufrió el robo de su camioneta anoche: le pegaron un culatazo y lo dejaron sangrando en el rostro.
Sández fue suplente en la derrota de Boca ante Patronato en Paraná y regresó con el plantel desde la capital entrerriana al aeropuerto de Ezeiza. Tras el aterrizaje, los jugadores se trasladaron hacia el predio que Boca tiene a pocos kilómetros del aeropuerto, retiraron sus autos y se fueron cada uno a su hogar.

Si bien todavía no fue confirmado, Sández habría sido abordado por un par de delincuentes en su regreso a casa. Si bien no pasó a mayores, lo cierto es que el robo fue con violencia: uno de los familiares del jugador compartió una imagen del rostro ensangrentado producto de un culatazo.


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