Luego de la dura eliminación por la Copa Sudamericana, el DT junto a los futbolistas deberá meter la cabeza en la Copa de la Superliga.

Si bien en la previa se trataba de un partido complicado, todos en el mundo Unión estaban confiados en obtener un buen resultado y continuar en la Copa Sudamericana, teniendo en cuenta la ventaja con la que llegaban a Ecuador.

Sin embargo, el equipo no jugó bien, perdió de manera merecida y en el global fue justo que Independiente del Valle pasara de fase. Unión no fue Unión y lo terminó pagando caro.

Se observó un equipo atado, nervioso que cometió demasiados errores, más allá de un contexto desfavorable por el tema de la altura.Que sin dudas se trató de un factor clave, pero aún así el equipo no estuvo a la altura de las circunstancias sabiendo lo que puede dar.

De hecho casi no pateó al arco durante los 90′ y su único plan fue tratar de aguantar el resultado y llegar a la tanda de los penales. Justamente los penales lo condenaron, primero con los dos marrados en el 15 de Abril y luego en la noche de Quito en la serie desde los 12 pasos.

Sin embargo, esta derrota de ninguna manera puede empañar todo lo bueno que viene realizando Unión en los últimos tiempos de la mano de Leonardo Madelón.

Fue la primera experiencia internacional, que no resulta sencilla y encima le tocó en la primera fase un rival de cuidado y que tuvo la ventaja de definir la serie en la altura de Quito.

Por ello, esto no debe afectar el futuro futbolístico de este plantel que rápidamente deberá cambiar el chip y meterse de lleno en el partido del domingo ante San Martín de Tucumán.

Hoy puede parecer un premio consuelo, teniendo en cuenta que no se cumplió con el objetivo principal. Pero deberán entender que se trata de una buena chance para mantener la motivación.

Y mucho más, si se llegara a dar la posibilidad de jugar un Clásico, ya que si Colón supera a Tigre y Unión hace lo propio ante los tucumanos, tatengues y sabaleros se verán las caras.

Pero más allá de esta circunstancia, el desafío principal de Madelón y su cuerpo técnico será mantener el gen competitivo que destaca a este grupo para que el domingo Unión vuelva a ser Unión.

Si lo logra tendrá allanado el camino para seguir con vida en la Copa de la Superliga. Si bien todos los rivales son de cuidado, está claro que hoy el Tate está varios escalones por encima de San Martín de Tucumán.

Aún así da la sensación que será más un partido en donde primarán los aspectos psicológicos por encima de los futbolísticos. Tendrá que funcionar la cabeza, para que no se sienta el desgaste físico, pero fundamentalmente para dar vuelta la página y no quedar anclado en la noche de Quito.

Este plantel dio sobradas muestras de carácter y de saber reinventarse cuando la mano pintaba torcida. Madelón con bajas y cambios le fue encontrando la vuelta para que Unión se mantenga competitivo, al punto tal de clasificar a dos Copas Sudamericanas de manera consecutiva.

Así las cosas, será clave dejar atrás los 90′ jugados en Ecuador y pensar únicamente en el compromiso ante San Martín (T). No será sencillo, pero cuenta con la ventaja de tener al padre de la criatura que es Leonardo Madelón y que supo capear temporales y crisis más agudas.

Al fin y al cabo, Unión quedó eliminado de una Copa internacional, cuando no hace mucho tiempo contaba los puntos para escapar a la zona del descenso.

Partiendo de ese punto de vista, la derrota ante Independiente del Valle no es para dramatizar. Es obvio que duele por la forma en que se dio, pero a la vuelta de la esquina hay revancha y conociendo a Madelón y sus jugadores harán lo imposible para aprovecharla.

Fuente: Uno Santa Fe

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