El jefe de Gabinete cuestionó las declaraciones de la vicepresidenta, quien había expresado su preocupación por el estado del Presidente y por las “persecuciones imaginarias” que, según sostuvo, Milei replica en Argentina y en el exterior. “Que dé un paso al costado, que arme su proyecto y que compita”, afirmó Santilli.
La interna entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a escalar este viernes, luego de que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, reclamó públicamente que la titular del Senado deje su cargo.
El funcionario consideró que las últimas declaraciones de Villarruel contra el mandatario son incompatibles con su permanencia dentro de la fórmula que llegó al Gobierno en diciembre de 2023. El cruce se produjo mientras el oficialismo busca consolidar su agenda política y avanzar con nuevas iniciativas económicas en el Congreso.
Qué dijo Villarruel y por qué respondió Santilli
El nuevo capítulo de la disputa comenzó a partir de una serie de publicaciones de Villarruel en la red social X. La vicepresidenta cuestionó un mensaje de la diputada oficialista Lilia Lemoine que había sido compartido por Milei y que vinculaba a Villarruel y a la diputada Marcela Pagano con sectores del peronismo y con un supuesto intento de avanzar contra el Presidente mediante un juicio político.

La vicepresidenta respondió con fuertes cuestionamientos. Dijo que le preocupaba que Milei replicara “insensateces e inventos” y manifestó tener una “genuina preocupación” por el estado del mandatario y por las “persecuciones imaginarias” que, según planteó, el Presidente reproduce tanto dentro como fuera del país.
En otra de sus respuestas, Villarruel calificó como una “locura galopante” el contenido difundido por Lemoine y cuestionó que el Presidente hubiera decidido compartirlo desde sus redes sociales.
Las expresiones provocaron una respuesta directa del jefe de Gabinete. En declaraciones radiales, Santilli calificó las críticas como un “disparate” y planteó que, si la vicepresidenta ya no coincide con el rumbo de la gestión, debería abandonar el cargo y competir electoralmente con un proyecto propio.
“Si hay una persona que no está de acuerdo, que dé un paso al costado. Que arme su proyecto y que compita”, sostuvo Santilli durante una entrevista con Radio Mitre.
El planteo tiene una importancia política particular porque no provino de un dirigente externo al Gobierno, sino del jefe de Gabinete, un funcionario que ocupa un lugar central en la coordinación del Poder Ejecutivo.

Santilli asumió ese cargo a fines de junio, en reemplazo de Manuel Adorni. Su llegada a la Jefatura de Gabinete se produjo en el marco de una reorganización del Gobierno y con el objetivo de fortalecer la coordinación política con gobernadores y legisladores.
Por eso, sus declaraciones contra Villarruel constituyen una señal explícita de la posición que sostiene actualmente la Casa Rosada frente a la vicepresidenta.
La relación entre Milei y Villarruel atraviesa desde hace tiempo una etapa de enfrentamiento. La vicepresidenta mantiene su rol institucional como titular del Senado, pero sus diferencias con el Presidente se hicieron cada vez más visibles, especialmente alrededor del funcionamiento de la Cámara alta y de distintas iniciativas impulsadas por el oficialismo.
Una disputa que también impacta en el Senado
El conflicto no se limita a las declaraciones públicas. Villarruel ocupa un lugar particular dentro del esquema institucional porque, además de ser vicepresidenta, preside el Senado. Esa función le otorga un papel relevante en el desarrollo de las sesiones y en la relación entre el Poder Ejecutivo y la Cámara alta.
En las últimas semanas, las diferencias con el oficialismo se profundizaron a partir de distintos cruces vinculados con el funcionamiento del Senado y con proyectos impulsados por el Gobierno.
Uno de los episodios más recientes ocurrió en julio, cuando el oficialismo postergó una sesión de la Cámara alta en la que debía tratarse, entre otras iniciativas, un proyecto sobre la inviolabilidad de la propiedad privada. En ese contexto, Patricia Bullrich, presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, también cuestionó a Villarruel y sostuvo que quien no estuviera dispuesto a defender el proyecto por el que fue elegido debía “dar un paso al costado”.
El episodio mostró que el conflicto ya no se concentra únicamente en la relación personal entre Milei y Villarruel, sino que también involucra a dirigentes que ocupan posiciones importantes dentro del oficialismo.
Para los lectores, una de las claves para comprender esta disputa es diferenciar los cargos y sus funciones. La vicepresidencia forma parte del Poder Ejecutivo, mientras que el vicepresidente ejerce además la presidencia del Senado. Por esa razón, una eventual renuncia de Villarruel no sería simplemente la salida de una funcionaria del gabinete: implicaría la modificación de la composición de la fórmula presidencial y abriría un escenario institucional y político diferente.
Por ahora, sin embargo, Santilli pidió públicamente la renuncia, pero no existe información sobre una decisión de Villarruel en ese sentido. El reclamo del jefe de Gabinete debe entenderse como una declaración política dentro de una disputa que continúa abierta.
Mientras tanto, el Gobierno intenta avanzar con su agenda económica. Santilli aprovechó la entrevista en la que cuestionó a Villarruel para defender las iniciativas impulsadas por Milei, entre ellas la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la propuesta de establecer mayores restricciones al financiamiento del déficit mediante emisión monetaria.
También se refirió al denominado “shutdown” o mecanismo de cierre parcial del Estado que el Gobierno analiza incorporar como herramienta ante un eventual incumplimiento de las metas presupuestarias. Según explicó, el esquema contemplaría la suspensión de determinadas actividades no esenciales, mientras quedarían exceptuados sectores como educación, salud, fuerzas armadas y jubilaciones.
Así, el cruce entre Santilli y Villarruel se produce en un momento en el que la administración de Milei busca concentrar su agenda en las reformas económicas y en la construcción de acuerdos legislativos.
Fuente: EL LITORAL

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