El movimiento Amor y Patria solicitó la asistencia para acompañar a las familias afectadas por la crecida del río en los barrios vulnerables. Las complicaciones por filtraciones en el terraplén obligaron a varios vecinos a autoevacuarse desde la última noche.
Natalia Rodríguez, integrante del movimiento Amor y Patria, alertó sobre la crítica situación que atraviesan los barrios de la costa debido al aumento del nivel del agua. La organización participa del comité de crisis recientemente lanzado para exigir la intervención directa del intendente en los sectores más vulnerables.
El trabajo territorial de la agrupación abarca zonas fuertemente amenazadas como Colastiné Norte, la Vía Muerta, Colastiné Sur y el barrio El Bañado. En este último sector, el avance hídrico se encuentra muy cerca de la línea de defensa, lo que incrementa el riesgo para los habitantes del lugar.
Además de la crecida directa del río, la referente describió las complejas consecuencias en las viviendas linderas a la contención. «A veces se empiezan a inundar las personas que están pegadas al terraplén del lado del barrio, pero por filtraciones», detalló Rodríguez respecto al ingreso de agua.
Esta complicación provocó que familias que habitan dentro del anillo de defensa comenzaran a retirarse por sus propios medios en la calle Los Zorzales al fondo, en su intersección con el terraplén. Las autoevacuaciones comenzaron anoche en medio de severas dificultades, afectando a grupos familiares integrados por numerosos niños y adultos mayores.
Frente a la gravedad del escenario, la representación social renovó el reclamo de asistencia e intervención estatal inmediata para trasladar a los damnificados. «A esas familias hay que darle solución, hay que evacuarlas de manera urgente», remarcó Rodríguez, solicitando la presencia del intendente en la zona para dar respuesta a la emergencia.
Por su parte, el intendente Juan Pablo Poletti se refirió a las acciones preventivas y convenios impulsados ante la emergencia hídrica. El jefe municipal enfatizó que el objetivo de estas medidas es actuar con anticipación para no llegar tarde ni gestionar en medio del fenómeno.
Asimismo, Poletti explicó que la gestión municipal se encuentra monitoreando en forma continua la evolución del río a partir de los datos oficiales disponibles. El mandatario señaló que hacia fines de octubre o primeros días de noviembre podría registrarse un primer pico, aunque aclaró que su magnitud dependerá de las precipitaciones locales, la carga de agua proveniente de aguas arriba y la capacidad de drenaje en los valles de inundación.
Fuente: LT10

