La empresa analiza un acuerdo con la firma cordobesa Santa Clara para retomar la producción de leche en polvo en noviembre.
La planta de Lácteos Verónica en Lehmann, departamento Castellanos, podría volver a producir después de diez meses de paralización. La posibilidad surgió a partir de las conversaciones entre la empresa y la firma láctea cordobesa Santa Clara, que estaría interesada en retomar la actividad mediante un contrato de fasón.
Según trascendió, el acuerdo contemplaría una primera etapa de producción de leche en polvo y, posteriormente, la elaboración de dulce de leche. Aunque todavía no hubo una comunicación oficial, la alternativa generó expectativas entre los trabajadores, que atraviesan una situación económica crítica por la falta de pago de sus salarios.
Representantes de la firma cordobesa recorrieron las instalaciones para evaluar la posibilidad de poner en marcha parte de la producción.
La intención sería comenzar a producir en noviembre. En ese marco, algunos empleados ya habrían iniciado tareas de limpieza y mantenimiento de las máquinas, que permanecen paralizadas desde principios de año.
Cuántos trabajadores podrían volver a la actividad
La posible reactivación sería gradual. En una primera etapa, Santa Clara podría ocupar entre 40 y 60 trabajadores, mientras que el resto del personal deberá aguardar una eventual convocatoria para regresar a sus puestos.
Por el momento, los empleados tampoco tienen precisiones sobre las condiciones laborales en las que se desarrollaría la actividad ni sobre cómo se instrumentaría el pago de los salarios adeudados.
La modalidad de fasón permitiría retomar la producción mediante un acuerdo entre las empresas, aunque todavía resta conocer los términos concretos de la negociación y su alcance sobre la estructura laboral de la planta.
La expectativa por la posible reapertura convive con la preocupación por la situación económica de los trabajadores. Ante la falta de ingresos, algunos empleados decidieron renunciar y buscar otras fuentes de trabajo para sostener a sus familias.
La posibilidad de que la planta vuelva a funcionar representa una señal de esperanza para quienes todavía esperan recuperar sus puestos, aunque persisten las dudas sobre los plazos, la cantidad de trabajadores que serán convocados y el pago de la deuda salarial acumulada.
Fuente: Sin Mordaza

