“Hubiese preferido que ‘La Marcha de la Bronca’ quede en el olvido, pero tiene más vigencia que nunca”, asegura a Página|12 el fundador del mítico dúo Pedro y Pablo.
La bronca atraviesa de forma cíclica la historia argentina, forma parte del gen nacional —tanto como el fútbol o el mate— y elige casi siempre la calle como epicentro de explosión. Miguel Cantilo lo intuyó cuando junto a Jorge Durietz la puso en 1970 en el centro de la canción que grabaron con Pedro y Pablo para el disco Yo vivo en esta ciudad. En poco tiempo, La Marcha de la Bronca llevó al éxito al dúo y se volvió himno de una generación harta de la censura y represión del gobierno dictatorial de Juan Carlos Onganía. “Bronca de la brava, de la mía/ Bronca que se puede recitar”, cantan en un pasaje de aquella canción.
Por eso, cuando miles de personas se movilicen este sábado 19 desde las 15.30 en “La Marcha de la Bronca” contra las políticas de ajuste del gobierno de Javier Milei, lo harán bajo un nombre prestado. “Fue una canción escrita en épocas pre dictatoriales muy duras, pero nunca pensé que tantos años después iba a tener una aplicación tan formal”, asegura Cantilo en diálogo con Página|12.
Bronca que también es esperanza
“Es loco pensar que una canción que hice hace 57 años parece escrita hoy. Por lo dramático de lo que expresa, no por las metáforas bellas ni por la poesía”, dice el artista, que está de visita en Argentina desde España, donde reside, para presentar su nuevo disco-libro, La historia de Mushkil Gusha. “A pesar de todo lo que se vive acá, amo y extraño a la Argentina”, reflexiona.
— ¿Cómo ve a la Argentina desde el exterior?
Tengo la misma sensación amarga que vive la mayoría del pueblo argentino. No esperaba que, después de tantos años, nuestros ideales y logros sociales se tradujeran en algo totalmente opuesto. La Argentina está en un régimen que tiende a beneficiar a los más ricos y que empobrece a la población. Cuando estoy afuera, no puedo sustraerme ni un día de todas las novedades que hay de mi país. Soy un lector de Página|12, así que se podrán imaginar que veo a la Argentina de una forma muy similar a la de ustedes.
— ¿Qué le genera que una manifestación contra el Gobierno tome prestada a su canción?
Me parece muy bien. Y aunque no soy organizador, voy a estar ahí con la premisa de salir a las calles a expresar el descontento que tiene la gente con lo que está viviendo. Hubiera preferido que La Marcha de la Bronca se olvidara o que pasara a un plano menos relevante como tantas otras que he escrito. Pero lo que se vive es patético. Por eso también agradezco que la gente la recuerde con cariño y que se acerquen a decirme que muchos la escuchan porque su abuelo o su abuela se las reprodujo.
—Con este panorama, ¿ve a la juventud más activada?
Algunos fragmentos de la juventud están muy lúcidos y buscando una solución para lo que viven en sus familias. Está despertando su conciencia y se están dando cuenta de que nos están metiendo en una trampa.
–¿En qué sentido?
Hay una búsqueda de vaciar de contenido los cerebros de los jóvenes. Por eso veo que hay una parte que está distraída y absorta, mientras que otros están enfrentando este desafío con las herramientas que nosotros no teníamos en su momento, como la tecnología o la inteligencia artificial.
–¿Se abre una posibilidad cuando la gente une sus descontentos?
Cuando la gente se une produce una magia energética, una cuestión casi de electricidad magnética. Tuvimos una prueba muy clara con el Mundial. La gente se unió en torno a una cosa tan sencilla como un partido de fútbol. Y es tremendo, porque la política es disociativa y tiende a enfrentarnos. “Yo soy de izquierda, vos sos de derecha”, “yo soy de aquí, vos sos de allá”. Lo que necesitamos en este momento es cohesión.
–¿Ansía el momento en el que La Marcha de la Bronca pierda vigencia?
Ojalá que sí. Tengo confianza de que todo esto que estamos pasando es una etapa muy dura para el país, pero que tiene un límite. Hay un momento en el que habrá una fractura y prevalecerá aquello que siempre nos pareció lo más digno, lo más verdadero, lo más justo, lo más equilibrado. No sé si voy a llegar a ver eso, pero creo que las nuevas generaciones sí van a ver el momento en el que colapse este proceso oligárquico y corporativo que está presionando al mundo. Todo esto puede ser revertido, pero se necesita bastante voluntad.
Nuevo disco y shows en Buenos Aires
La búsqueda de cohesión que reclama para el país es la misma que atraviesa su presente artístico. El disparador de La historia de Mushkil Gusha, su nuevo disco, parte de la premisa de qué sucede cuando diferentes personas logran armonizarse y generan algo que trasciende a cada individuo. “Es un relato que propone encontrar sentido en aquello que a primera vista parece incompleto, extraño o desordenado”, asegura.

La obra reúne a artistas como Juan Carlos Baglietto, Kevin Johansen, Sufián Cantilo, Anael Cantilo y Valentina Cooke. Se presentará en vivo en CABA (26 de septiembre), La Plata (2 de octubre) y San Fernando (21 de noviembre), entre otras fechas. “Cuando las diferencias se encuentran, la música puede convertirse en acontecimiento”, reflexiona el músico de 76 años.
“Vengo al país con la intención de montar parte de esta obra, y de tratar de tirar una buena onda para no ahondar ni revolver la angustia que provocan las políticas de este gobierno”, dice. Y cierra: “En ese contexto, la música es un alimento enorme para el espíritu y para juntar fuerzas para enfrentarse al lavado de cerebro que estamos viviendo”.
Fuente: Página 12
