Más de 1000 cuarteles harán sonar sus sirenas este jueves a las 10 en todo el país. Además, exigen compensaciones por los operativos en rutas y la aplicación de beneficios impositivos.
Las sirenas de los cuarteles de bomberos voluntarios sonarán al mismo tiempo en todo el país este jueves 10 de septiembre a las 10 de la mañana. No será una convocatoria por una emergencia sino una protesta contra el Gobierno nacional: el Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios reclama la transferencia de fondos que, según denuncian, están establecidos por ley y permanecen sin distribuir.
La medida fue anunciada por el Consejo de Federaciones de Bomberos Voluntarios de la República Argentina junto a las 29 federaciones provinciales. El reclamo tiene cuatro ejes y apunta directamente a la política económica y administrativa del Gobierno de Javier Milei.
El principal es financiero. Según informó el Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios, existe un remanente correspondiente al ejercicio 2025 y períodos anteriores de $ 59.330.748.051,41 que todavía no fue ejecutado ni distribuido. El cálculo realizado por la propia organización equivale a unos $ 45 millones por asociación.
El punto que remarcan los bomberos es que esos recursos no constituyen un subsidio extraordinario ni una transferencia discrecional: están contemplados en la Ley 25.054, que establece el régimen de financiamiento del Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios.
“Son fondos establecidos por ley y tienen una afectación específica”, es el argumento central de las entidades que convocaron al sirenazo.
Un sistema que atiende miles de emergencias
La discusión por el financiamiento cobra otra dimensión si se mira la cantidad de intervenciones que realizan los cuarteles. El Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios reúne a más de 1.000 asociaciones y más de 52.000 hombres y mujeres que prestan servicio de manera voluntaria en todo el territorio argentino.
Según los datos del Registro Único de Bomberos de Argentina (RUBA), durante 2026 ya se registraron 157.229 servicios realizados por bomberos voluntarios. De ese total, 94.536 fueron servicios de emergencia, alrededor del 60%.
Los restantes 62.639 servicios, cerca del 40%, correspondieron a intervenciones programadas, entre ellas suministro de agua, tareas de prevención y otras acciones comunitarias.
El reclamo por las rutas concesionadas
El conflicto no se limita al dinero que el Gobierno debe transferir al sistema. Las federaciones también cuestionan que los cuarteles respondan habitualmente ante emergencias ocurridas en rutas concesionadas sin recibir una compensación específica por esa prestación.
Los bomberos ponen recursos propios, vehículos, equipamiento y personal para intervenir en siniestros sobre esas trazas y reclaman que los nuevos contratos de la Red Federal de Concesiones, impulsada por el Gobierno mediante el Decreto 97/2025, incorporen mecanismos obligatorios de compensación.
La propuesta incluye una contraprestación mensual por disponibilidad, el reintegro de gastos extraordinarios y una compensación por eventuales daños sufridos por los cuarteles que intervienen en accidentes sobre esas rutas.
El planteo abre así otra discusión: quién debe afrontar los costos de un servicio de emergencia cuando el siniestro ocurre dentro de corredores concesionados a empresas privadas.
IVA, equipamiento y vehículos importados
El tercer reclamo está relacionado con la Ley 27.629, sancionada en 2021, que estableció un régimen de fortalecimiento para el sistema. Las entidades bomberiles reclaman su aplicación integral y, particularmente, que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) implemente efectivamente el mecanismo de reintegro del IVA correspondiente a la compra de bienes, servicios y equipamiento.
A eso se suma un problema operativo: el costo de los vehículos de emergencia fabricados en el país llevó a muchos cuarteles a recurrir a unidades usadas del exterior. Según explicaron desde el sistema, las operaciones internacionales requieren en la práctica el pago anticipado de las unidades contra la factura proforma. Por eso reclaman que el Ministerio de Economía y el Banco Central agilicen los mecanismos para realizar esos pagos al exterior.
El sirenazo no implicará dejar de atender emergencias
La protesta tendrá una particularidad: los cuarteles mantendrán sus guardias activas durante el sirenazo. El Consejo de Federaciones aseguró que se tratará de una medida pacífica y que la atención de emergencias tendrá “prioridad absoluta”. Es decir, el reclamo no implicará suspender el servicio que los propios bomberos consideran esencial.
La escena prevista para este jueves será, por eso, particular: a las 10, las sirenas sonarán simultáneamente en distintos puntos del país como señal de protesta, mientras los mismos cuarteles continuarán preparados para salir ante cualquier emergencia.
Fuente: Tiempo Argentino

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