Los préstamos vencidos se convierten en un punto crítico del debate sobre las políticas del presidente de cara a las elecciones de 2027.

De esta manera refleja el Financial Times el principal diario britanico en materia económica lo que sucede en nuestro país con el exitoso plan económico del trader Luís Caputo y su alter ego el presidente Javier Milei, a pesar que dispara sus dardos de odio contra los periodistas argentinos en una escuela secundaria de Buenos Aires, aunque desde algún ministerio  llaman a denunciar adoctrinamiento ideológico.

Traducimos la primer parte del articulo aparecido el 26 de agosto 2026 que refleja la realidad de la gran mayoría de argentinos y argentinas que padecen el ajuste económico con datos de inflación cada vez mas dudosos al igual que los datos de equilibrio fiscal.

Cuando su coche se averió a principios de 2025, Jonatan Verón, un conductor de Uber de 41 años residente en La Plata (Argentina), solicitó un préstamo bancario de unos 1.300 dólares para reparar el motor.

En cuestión de meses, Verón empezó a incumplir los pagos, ya que sus ingresos no lograban seguir el ritmo del costo de vida. Tras reventar un neumático, se vio obligado a pedir prestados otros 330 dólares a un prestamista informal con un tipo de interés del 300 por ciento. Desde entonces, sus deudas se han disparado hasta superar los 11.000 dólares.

«Es muchísimo dinero», comentó Verón, añadiendo que también debía dinero a su hermana, a su exmujer y a su compañía de telefonía móvil. «Pero no tenía otra opción».

Un número récord de hogares argentinos tiene dificultades para pagar sus deudas a tiempo; el 16,3 por ciento del crédito concedido a particulares presenta un retraso de al menos tres meses en los pagos, según el centro de estudios Equilibra.

Estos impagos son consecuencia de los profundos cambios en la economía argentina bajo el mandato del presidente libertario Javier Milei, quien ha recortado drásticamente el gasto público y ha reducido la inflación anual desde un máximo del 289 por ciento a principios de 2024 hasta el 34 por ciento.

Los argentinos se habían acostumbrado a que el valor de sus deudas se diluyera con el aumento de los precios, pero las tasas de interés reales han pasado a ser marcadamente positivas, alcanzando a menudo cifras de tres dígitos.

Esta combinación ha llevado a unos 5,8 millones de personas a incurrir en mora, lo que representa casi un tercio del total de los prestatarios. Las deudas personales se han convertido en un foco de indignación ante el impacto desigual de las reformas de libre mercado de Milei.

Los argentinos han visto cómo sus salarios se reducían o estancaban desde la crisis inflacionaria de 2023, mientras sectores como la construcción, la industria manufacturera y el comercio minorista sufren una desaceleración, a pesar del auge de sectores exportadores como la agricultura y la energía.

“Hay crecimiento (económico), pero la gente no lo percibe”, señaló Nery Persichini, jefe de investigación de la firma GMA Capital. “Muchas personas lo están pasando mal durante esta transición”. La fragmentada oposición peronista de izquierda se ha unido en torno a la cuestión de la deuda; sus líderes acusan reiteradamente a Milei de obligar a la gente a “endeudarse para sobrevivir”.

La semana pasada, los sindicatos marcharon en Buenos Aires para exigir medidas de alivio. El lunes, la oficina del presidente respondió afirmando que las cifras “no reflejan una situación de crisis” y que la morosidad “tiende a la baja”, tras constatarse en los datos de junio que el porcentaje de préstamos en mora se había estabilizado respecto a mayo. Los funcionarios del gobierno sostienen que el aumento de la morosidad es una consecuencia temporal de la expansión —largamente postergada— del mercado de crédito privado argentino, el cual, al representar apenas el 12 % del PIB, sigue siendo minúsculo en comparación con el de los países vecinos.

Esta situación se vio agravada, añaden, por el fuerte aumento de las tasas de interés registrado el año pasado, cuando los prestamistas buscaron protegerse de la volatilidad del mercado ante las elecciones de mitad de mandato. El propio Milei ha mostrado poca empatía hacia los deudores. “¿Acaso alguien les puso una pistola en la cabeza para hacerlo?”, declaró este mes en una entrevista televisiva, calificando la morosidad como “un problema entre actores privados”. Sin embargo, los economistas advierten que la magnitud de este fenómeno representa un problema para Milei, a falta de 14 meses para que busque la reelección.

Con info de Financial Times

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