El dato surge de un informe elaborado por el Centro de Estudios Demos, que analizó el efecto de la inversión en infraestructura, el turismo y la actividad económica que generará la competencia en la ciudad y la región.
Los Juegos Suramericanos 2026 no solo representan un acontecimiento deportivo para la ciudad, sino también una oportunidad de crecimiento. De acuerdo con un estudio realizado por el Centro de Estudios Demos, el impacto económico del evento superaría los US$60 millones, al considerar las obras de infraestructura, el movimiento turístico y el efecto que esos gastos generan en diferentes sectores.
En este marco, Eduardo Alfaro, integrante del Centro de Estudios Demos, explicó que el objetivo del análisis fue medir el alcance que tendrá la competencia en la ciudad y la región. “Son un hito importantísimo en la ciudad, lo que buscamos es cuantificar, medir el impacto económico que va a tener en la región la realización de estos juegos”, señaló.
Inversión en infraestructura
El estudio contempló tres grandes componentes para calcular el impacto económico. Por un lado, se analizó el dinero destinado a infraestructura deportiva, habitacional y complementaria; por otro, se estimó el gasto turístico que generará la llegada de atletas, equipos y visitantes; y finalmente se calculó el efecto multiplicador que esos recursos producen sobre la economía local.
Según Alfaro, la inversión total en infraestructura superó los US$40 millones. Ese desembolso, explicó, no queda limitado a las empresas directamente vinculadas con las obras, sino que genera movimiento en otros sectores.

“El gasto total en infraestructura fue superior a los 40 millones de dólares y eso luego tiene un efecto en cadena o, digamos, multiplicador en el conjunto de la economía que nos permite cuantificar un impacto total de más de 60 millones de dólares”, afirmó.
El análisis también contempla cómo esos recursos se distribuyen entre distintas actividades económicas. “Está contemplado cómo todo el gasto derrama en los diferentes sectores de la economía, no solo en el alojamiento y la gastronomía, que son los principales rubros del turismo, sino en el comercio y cómo eso se va replicando en el conjunto de la economía”, explicó Alfaro.
El turismo aportaría US$6 millones
Otro de los componentes considerados por Demos es el movimiento turístico que se espera durante la competencia. El cálculo contempla los gastos de los atletas, integrantes de los equipos técnicos y de apoyo, además de las personas que lleguen a Santa Fe desde otras ciudades para asistir al evento.
“Estimamos el gasto de personas que van a venir de fuera de la ciudad de Santa Fe a la ciudad, no solo a conocerla sino también a gastar en alojamiento, restaurante, comercio”, sostuvo Alfaro.
De acuerdo con las proyecciones presentadas, ese movimiento representaría un ingreso adicional cercano a los US$6 millones para el sector turístico. A esa cifra se suma el gasto relacionado con la organización, que también forma parte del impacto económico estimado.

En conjunto, el gasto turístico y de organización rondaría los US$6 millones, mientras que las obras de infraestructura elevan el impacto total calculado a más de US$60 millones.
Más de 1.000 puestos de trabajo
El estudio también puso el foco en el empleo y particularmente en el sector de la construcción. Alfaro señaló que la actividad vinculada con las obras de los Juegos tuvo un papel importante en el sostenimiento del empleo local.
“En el departamento de La Capital los últimos datos dan cuenta de que en la cantidad de puestos de trabajo vinculados a la construcción ha aumentado en más de 500”, indicó.
A partir de ese escenario, desde Demos estiman que la realización de los Juegos Suramericanos permitió generar más de 1.000 puestos de trabajo directos en Santa Fe y la región.
Garibaldi destacó el legado
El senador por el departamento La Capital, Paco Garibaldi, sostuvo que el impacto de los Juegos no estará limitado a las ciudades que serán sedes. Según planteó, Santa Fe puede aprovechar la competencia para consolidarse como destino de eventos deportivos, culturales y académicos.
Garibaldi destacó además las obras que quedarán como infraestructura para la ciudad y recordó el antecedente de los Juegos Cruz del Sur de 1982. “Cuando se hicieron los Juegos Cruz del Sur en el 82 nos quedó, por ejemplo, el estadio de la Tecnológica, que después se aprovechó muchísimo”, señaló.
También mencionó las obras que actualmente se realizan en distintos clubes y espacios deportivos, entre ellas las vinculadas con los clubes náuticos y las nuevas canchas de hockey.
Una oportunidad para atraer más eventos
Para Garibaldi, uno de los principales desafíos será aprovechar la exposición internacional que tendrá Santa Fe durante septiembre. “Acá van a venir deportistas de 15 países de Sudamérica que van a conocer, que si los recibimos bien, que si estamos en condiciones, después van a querer volver”, afirmó.
El senador también destacó la importancia de construir un legado que vaya más allá de las obras físicas. En ese sentido, apuntó a que empresarios, comerciantes, hoteleros, transportistas y organizadores de eventos puedan aprovechar la experiencia para impulsar nuevas actividades.
“Hay un legado institucional de que los organizadores de eventos, los hoteleros, los comerciantes, los transportistas digan: queremos más, queremos que haya más eventos nacionales e internacionales en Santa Fe”, sostuvo.
Un desafío para pensar en grande
Garibaldi comparó el impacto económico proyectado por los Juegos con las exportaciones de bienes de la ciudad. “El año pasado en Santa Fe se exportaron cerca de 30 millones de dólares en bienes; bueno, los Juegos Sudamericanos estamos hablando de un impacto de 60 millones”, destacó.
Para el senador, esa comparación muestra la dimensión de la oportunidad que representa el evento y plantea un desafío para el futuro de la ciudad. “Tenemos que animarnos a pensar en grande. Ese es el gran desafío”, concluyó.
Fuente: El Litoral

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