Ocurrió en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Los resultados generales son casi opuestos a los del año anterior.
México vive uno de sus mayores escándalos en materia educativa de la historia luego de que su mayor universidad, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), detectara que miles de alumnos usaron inteligencia artificial en sus exámenes de admisión.
Al ver la desproporción de respuestas correctas, la casa de estudios inició el martes una investigación sobre el proceso de admisión de este año, ante sospechas de fraude con inteligencia artificial en el examen de ingreso, que por primera vez se hizo de manera virtual.
La nueva modalidad coincidió con un alto rendimiento en la prueba más difícil del país. Si se comparan los resultados de 2025 frente a los de 2026, la dinámica parece casi darse en espejo, con un crecimiento abrupto entre las personas con casi la totalidad de las respuestas acertadas.
En este contexto, además de la investigación en curso, el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí, suspendió el proceso de inscripciones e instruyó a una comisión a revisar los resultados.
En total, 16 académicos evaluarán las condiciones en las que la prueba fue aplicada y las razones por las que los resultados fueron tan distintos a los datos históricos.
“No podemos permitir que el acceso a la universidad se vea afectado por aquellos aspirantes que pudieron tener algún tipo de ayuda, en perjuicio de las y los aspirantes que estudiaron y se prepararon”, dijo Lomelí.
En redes sociales, los mensajes de quienes hicieron el ingreso de esta manera no tardaron en llegar.
“Yo sí logré pasar, y lo admito, usé IA para resolver el examen”, escribió un usuario anónimo en Facebook. “Estudiante de medicina gracias a la IA”, escribió otro.
158.712 jóvenes que se presentaron al examen esperan que en los próximos días se defina qué pasará con su futuro y si el examen lo deberán tomar nuevamente todos o sólo una parte de los involucrados.
Cómo fue el examen
El examen, que se llevó a cabo entre mayo y junio pasado, consistió de un múltiple choice de 120 preguntas que se realizó en línea ante una cámara y un micrófono encendidos.
Un monitor podía pedir al aspirante que girara la cámara alrededor de la habitación para constatar que no hubiera trampa, informó AFP.
Quien dio la primera alarma fue Helios Ocaña, un programador y experto en IA, que examinó los resultados de la prueba.
Este año fue el primero en el que el examen de admisión a la UNAM se aplicó en línea.
Analicé tres carreras: Medicina, Actuaría y Ing Aeroespacial. En todas los aciertos se recorrieron a la derecha muchísimo.
Muchos han dicho que fue por trampa, aquí los datos por año 👇🧵 pic.twitter.com/tqVvY4zn1h
— Helios (@Heliouz__) July 17, 2026
Ocaña analizó el rendimiento en tres carreras, incluida medicina, y detectó que la media de aciertos se triplicó.
“No podemos asegurar que los aspirantes hicieron trampa, se copiaron o usaron IA”, escribió en X.
“Hacer un examen desde casa implica menos ansiedad, menos estrés. También puede ser que el examen haya cambiado y no tenga la misma dificultad que tenía cuando era presencial”, añadió.
La universidad abrió una investigación, mientras grupos de estudiantes protestaron el lunes y el martes para exigir que se respetaran los resultados cuestionados.
Otros aspirantes que no obtuvieron el puntaje suficiente para ingresar a la licenciatura de su elección demandan que se aplique de nuevo la prueba de manera presencial.
El antecedente en Argentina
Un año atrás, un escándalo similar sacudía los pasillos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) cuando se detectó un posible fraude masivo en el acceso a las residencias médicas.
En ese momento, el Ministerio de Salud de la Nación detectó resultados irregulares en alrededor de 200 exámenes de residentes y tomó la decisión de que se volviera a hacer el exámen.
El detonante fue el mismo, ya que habían detectado incongruencias con el parámetro histórico de las universidades de donde provienen los aspirantes, con el promedio de la carrera de esos alumnos y en relación con otros exámenes que esos mismos alumnos rindieron.
En ese caso, el fraude en el examen de residencias médicas se realizó con anteojos inteligentes Ray-Ban Meta, que tienen cámara integrada.
Un postulante los usó para filmar las 100 preguntas del examen y luego, en varias idas al baño, enviar el material a terceros que resolvían la prueba y le devolvían las respuestas.
Fuente: PÁGINA 12

Comenta sobre esta publicación