La decisión fue tomada por Defensa del Consumidor tras una denuncia de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete. El producto contiene niveles de benceno superiores a los permitidos
A menos de tres semanas del Día del Niño, el gobierno nacional ordenó retirar del mercado el juguete “Squeezy Dumpling” luego de detectar que presenta un grave riesgo químico por contener niveles de benceno cuatro veces superiores al máximo permitido por la legislación argentina.
La medida fue impulsada por la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial, tras una denuncia presentada por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), que alertó sobre la comercialización del producto en plataformas digitales y comercios de todo el país.
Por qué retiran el juguete Squeezy Dumpling
Según informó el organismo, el juguete contiene 20 mg/kg de benceno en su superficie exterior, cuando el límite permitido es de 5 mg/kg.
El benceno está considerado una sustancia cancerígena y puede ingresar al organismo por inhalación o a través del contacto con la piel, incluso sin que el niño lo lleve a la boca.
Además del riesgo químico, las autoridades detectaron otras irregularidades:
- No posee Marcado de Conformidad.
- No identifica al importador responsable.
- No incluye advertencias de seguridad en castellano.
Por ese motivo, Defensa del Consumidor inició el procedimiento para retirarlo del mercado y notificó a las provincias para que intensifiquen los controles.
Cómo es el juguete retirado
El Squeezy Dumpling es un juguete antiestrés fabricado en polímero plástico con forma de gyoza (empanadilla oriental) y presentado en un recipiente similar a una vaporera de bambú.
La Cámara Argentina de la Industria del Juguete indicó que el producto ya había sido retirado previamente de circulación en el Reino Unido, a partir de informes del sistema europeo Safety Gate y de la agencia británica OPSS, que detectaron el mismo problema.
Cómo saber si un juguete es seguro
En la previa al Día del Niño, desde la CAIJ recomendaron revisar siempre el envase antes de comprar un juguete.
Según explicó su presidente, Matías Furió, un juguete seguro debe contar con tres elementos indispensables:
- Los datos del importador responsable (nombre, razón social y CUIT).
- Todas las advertencias e instrucciones en castellano.
- El Marcado de Conformidad, identificado mediante un código QR con las siglas AR.
“Si alguno de esos tres elementos falta, no lo compren. No importa si el juguete es viral o si tiene un precio atractivo: sin esa información no hay quién responda si ocurre un problema”, advirtió el dirigente.
Las autoridades recordaron que estas verificaciones permiten identificar productos que cumplen con las normas de seguridad vigentes y facilitan la trazabilidad en caso de reclamos o incidentes.
Fuente: UNO SANTA FE

Comenta sobre esta publicación