Nos trasladamos al norte de nuestra ciudad y, más específicamente, nos vamos imaginariamente al centro de salud del barrio El Abasto, allí ubicado en calle Avipones al 10200, donde se brindan servicios de medicina general, odontología, optetricia, psicología, enfermería, laboratorio y vacunatorio. Para contarnos un poco de este abrazo simbólico al dispensario realizado el día de ayer jueves 18 de junio 2026 , nos tenemos en línea en comunicación. A Macarena Ojeda de la ONG La Dignidad Santa Fe y a Mario Chamorro de la ONG Las Florencio Fernández.

Macarena, contanos un poco los motivos. Por este abrazo simbólico al dispensario?

“Sí, el motivo más que nada fue por la necesidad de la gente que está cansada. Ya venimos presentando con los vecinos notas desde el 2022, diciembre 2022, y nunca tuvimos respuesta de nada. Tampoco toman interés de algo, nada, Y entendemos que los médicos, los trabajadores del dispensario no tienen la culpa, que este problema viene desde arriba y que el Estado se tiene que hacer cargo. Porque hay leyes y hay Que cumplirlas y tenemos derecho a una salud digna para todos. Entonces, los vecinos salimos a manifestarnos con este abrazo pacífico, amoroso, a favor del dispensario y a favor de los trabajadores de ese dispensario porque hizo muchísimo por nuestra comunidad y lo sigue haciendo con las falencias del Estado, con las necesidades que hay. Ellos siguen haciendo malabares para nuestros hijos, para nuestros abuelos, para nuestras embarazadas”.

¿Mario, cuáles son los principales problemas que presenta hoy por hoy el centro de salud el abasto?

“Bueno, los principales problemas son los que se repiten también en los distintos dispensarios de acá de la zona norte y noroeste, que son los sectores donde nos compete a nosotros, no es cierto? Pero que creo que si ahondamos, eso se repite en toda la ciudad. Es la falta de medicamentos, especialmente los que tienen que ver con tratamientos, enfermedades preexistentes, con movilidades. También existe la falencia de los turnos, faltan profesionales. En la parte de pediatría, sobre todo, nos encontramos con que tenemos solamente la parte clínica. Nosotros no tenemos incluso posibilidades de acceder con fluidez a especialistas en el hospital de niños, porque también son en cantidad de los turnos que se solicitan, y también en odontología, en ginecología son especialidades que tienen mucha urgencia y que son los que más escasean y lógicamente después en otro tipo de patologías que son más complicadas. Así que esto ocurre, no solamente en nuestro dispensario de carne de abasto, sino que se replica en los distintos dispensarios, incluso en los hospitales”.

Los hospitales tenemos acá, por ejemplo, una sola guardia que es en el hospital Iturraspe, después la otra guardia está en el hospital Cullen. Acá nosotros perdimos la guardia que teníamos en el hospital Sayago. Después, acá en el Mira y López solamente hay una guardia que es para salud mental. Es decir el tema de la parte salud está muy complicada y es por eso que nosotros salimos a manifestarnos, porque no solamente queremos defender y reclamar todas estas falencias que hay, que son en todos los órdenes, sino que también queremos hacer una defensa de la salud pública, porque vemos que todas estas. Toda esta falta de recursos, tanto humanas como de medicamentos, como también de insumos, tiene que ver con una política del Estado que se quiere como retirar o quiere dejar en quiere focalizarse en sus gastos en otros sectores tal vez y está deteriorando o dejando que la salud pública se vaya deteriorando y se vaya complejizando como como está ocurriendo actualmente no es cierto y es lo que nosotros queremos. También destacar no solamente es la falencia, la falta de medicamentos, sino la defensa que estamos haciendo desde nuestro sector hacia la salud pública para con el gobierno”.

Bien, Macarena, vos vamos a suponer que tengo una urgencia y vivo en tu barrio. ¿Me pueden atender a qué horario de funcionamiento del centro de salud? ¿Se atienden urgencias? ¿Y cuál es el hospital más cercano que ustedes tienen?

“En el dispensario, las enfermeras buscan atenderte de urgencia, pero cómo nos van a atender de urgencia si no tienen las herramientas, los materiales, no tienen el medicamento, no tienen nada? Entonces directamente nos mandan al hospital. Y el hospital, de acá que llegamos al hospital, a veces las mamás no tienen ni para el colectivo, porque la mayoría de los barrios así, somos todas. Que hacemos changas, somos todas que no tenemos trabajo fijo y a veces son madres solteras que no tienen que lo único que tienen es para el plato de comida de hoy y no tienen ni para el colectivo. El colectivero no te va a ser amable, va a ser empático, va a decir: Madre, subí con los cinco pibes que tenés con fiebre, que te los llevo. No, el colectivero tiene que hacer su trabajo y si o si te tiene que cobrar el colectivo. Y a veces ni siquiera llegamos al hospital, ni siquiera a la guardia”.

“Cuando llegamos, la guardia del hospital Iturraspe la farmacia a las cuatro cierra entonces estamos en lo mismo, con distinto olor, digamos”.

¿Y cuántas cuadras tienen? ¿Desde el centro de salud al Iturraspe, cuántas cuadras tienen ustedes allí?

Bueno, más o menos tenés que calcularle unos 3 kilómetros. Ah, bien, Sí, bastante retirado. 

¿Claro, y ahí qué línea de colectivo los deja? 

“El 15 y el 5 que pasan por acá por el barrio o sea, por la avenida del barrio, pero. Ya le digo, el colectivero gratis no nos va a llevar. Sí, eso es. Entonces, es principal y fundamental que estén abiertos el primer nivel de salud, que es muy, muy esencial, porque ya que no podemos ir al hospital, nos vamos a la salita y que la salita nos ayude, que la salita hace malabares con todo eso, pero el Estado tiene que cumplir también porque ellos vienen a curarnos, no a ser malabares o hacer el trabajo de ellos como salimos nosotras. Porque yo soy cocinera comunitaria y estamos peleando por la ley de reconocimiento de cocineras ya. Entonces, esto es lo que hacemos las cocineras: salimos al barrio a hablar con los vecinos, a ver si le podemos no solucionar la vida, pero por lo menos aliviarle el momento que la están pasando muy mal con la comida, con el tema del trabajo y demás, y ahora con la salud”.

Ya no, ya es lo último. Nos quiere, no, no, el Estado no nos quiere ver ni muerto ni sano, nos quiere ver enfermo y dependiendo siempre de él y haciéndonos pasar todas estas necesidades. Cuando hablaste al respecto de los turnos, están dando turnos a muy largo plazo, es decir, que ustedes están viendo que los profesionales del centro de salud están sobrecargados. Sí, ya no pueden más porque hace el malabar y para los especialistas. En las escuelas a las mamás le llaman la atención porque el nene está distraído. No, el nene no está distraído. El nene tiene un turno para el oculista hace seis meses. Claro. Entonces, ahí desciende la escolaridad porque ese nene no quiere ir a la escuela porque la maestra le está diciendo que no presta atención. Pero no es que el nene no preste atención. El nene necesita un oculista. El nene necesita que lo atiendan. El nene necesita mejorar para. Para su educación. Entonces, nos está perjudicando de todos lados. Claro, sí, sí. Con el pecado respecto a los chicos, a los niños, el problema que tenemos es la falta de psicopedagogos, la falta de especialistas que los atiendan, que puedan darles un diagnóstico”.

Hay chicos que no sabemos si realmente ven bien, si oyen bien. También tenemos problemas de salud bucal, que la verdad es complicadísimo porque. Para extraer una muela hay que hacer malabares, hay que estar pasando toda la madrugada porque dan poquísimos turnos. Por ejemplo, en el Santiago dan una cierta cantidad de turnos, tanto para reparación como para estrés. También en los otros nosocomios ocurre exactamente lo mismo. Y bueno, cuando a uno le empieza a doler una muela, no puede estar tomando medicamentos durante un mes, dos meses, hasta que tengan el turno y se la puedan extraer”.

“Entonces, está todo detonado, está todo complicado. Nosotros sabemos que también hay una superpoblación debido a la falta de trabajo, hay las obras sociales, hay muchos trabajadores que perdieron su obra social, hay muchos trabajadores que no pueden acudir a la parte privada, eso sobrecarga la parte de salud pública. Pero bueno, todo esto es consecuencia de una política que lleva adelante el Estado, tanto provincial como nacional. Bueno, el nacional, al retirarse con el programa Remediar, con el plan Remediar, que solventaba la medicación de muchos abuelos. Sobre todo la población mayor, bueno, también sobrecarga. Mayor, bueno, también se sobrecarga el dispensario, también el hospital se sobrecarga. La gente no sabe dónde ir a buscar medicamentos, entonces acude a todos los lugares donde pueden para poder adquirir esos medicamentos. Imagínense que también, si por ahí quieren comprarlo de su bolsillo, perjudica también a la economía, a la pobre economía que tienen nuestros vecinos, porque acá son toda gente laburante que changuea, que se la rebusca para el día. Entonces, queda muy poco margen para poder comprar un medicamento. ¿Y no hablemos, no es cierto? De otros sectores donde directamente eligen entre comer o curarse, claro, claro, terminan eligiendo comprarse un poco de pan, fideo y dejan de consumir el medicamento que está necesario para vivir”.

“Entonces nosotros creemos que esto va a desembocar en un genocidio silencioso  porque si interrumpe un diabético o interrumpe un hipertenso, o por ejemplo personas que tienen problemas de cáncer que tampoco le están llegando la medicación, interrumpen sus programas, evidentemente van deteriorando su calidad de vida y el margen a poder sobrevivir es cada vez más corto y es más peligroso”.

“Entonces nosotros por eso salgamos vimos a reclamar. No es que estamos queriendo hacer Un boicot o queremos hacer política desde las bases, no. Nosotros tenemos nuestras instituciones y cuando la política no da respuesta, cuando a veces la oposición política tampoco da respuesta, bueno, las instituciones intermedias tenemos que hacernos eco porque también nos sentimos responsables por representar en parte a nuestra comunidad. Y no podemos dejar que los abuelos no reciban su medicamento, que los chicos se deterioren en su salud, que serán los adultos mayores dentro de pocos años, dentro de 10 años, y serán los que van a tener más complicaciones de salud”.

“Y si no defendemos la salud pública, si no defendemos a nuestros dispensarios, si no defendemos los derechos que son constitucionales de poder curarse, de poder comer, de poder educarnos, bueno, evidentemente cerremos la persiana y acá se termina todo. No queremos otro modelo que sea el de privatizar todo, porque no quedamos todos fuera del sistema. Quedamos fuera del sistema. Entonces, es por eso que estamos poniendo el foco en esto. No es por un capricho ni por querer tener alguna intencionalidad política, sino que queremos que se cumpla un derecho que es constitucional en este caso, que es la salud pública, libre, gratuita y de calidad”.

Macarena, han tenido repercusión o han tenido algún tipo de respuesta en el plano político? Hablo y hablo, por ejemplo, de los concejales de nuestra ciudad. ¿Alguno se ha acercado? ¿Han tomado contacto con alguno?

“Qué le han dicho a algún legislador un legislador bueno es lo que lo que te estaba mencionando hace un segundo atrás que es que al no tener respuestas del arco político y y tampoco se acercan a la comunidad no bajan a ver qué es lo que le está pasando a la gente si no somos nosotros los que le vamos llegando golpeamos las puertas. Ellos como que están en otra órbita, y bueno, entonces nosotros entendemos que por ahí la sociedad está complicada de todos los sectores: hay problemas en la parte de trabajo, en la parte de educación, en la parte de seguridad. Bueno, nosotros seguridad, bueno nosotros estamos justamente alzando la voz y tratando de visibilizar una problemática para que justamente el arco político, hay sectores como las organizaciones sociales que nos escuchan y que nos apoyan. Pero somos nosotros los que digamos empezamos a hacer visible esta esta problemática porque tampoco queremos que la digamos la política política o alguien se haga de este problema y lo utilice como una bandera de campaña”.

“Sabemos que el año que viene va a haber campaña política. Bueno, no queremos que alguien lo lleve a lo traslade de esta problemática a una campaña, porque nosotros lo que queremos es que se solucione el problema de la gente. Claro, claro. Que esto es un reclamo genuino de la comunidad, no es una maniobra como lo vuelvo a repetir, política. Si bien tenemos el apoyo de muchas organizaciones sociales a las que vamos a ir a golpearles la puerta para que nos den una mano, nos den un apoyo, así es que tenemos que seguir avanzando en el reclamo, primariamente nosotros acudimos a la conciencia de quienes nos tienen que escuchar, que son la gente del ministerio. El Ministerio de Salud tiene que hacerse eco y a través de los medios de comunicación de qué es lo que está pasando en sus barrios. De ahí en más, iremos trabajando esta problemática para que nos escuchen para que el gobierno sepa y nos dé una respuesta y normalice porque tampoco queremos parches tampoco queremos lonches el gobernador no hace mucho salió a decir que en su provincia no iba a haber ni hambre ni va a faltar medicamentos”.

Escucha la entrevista completa:

FM Chalet 100.9 Santa Fe República Argentina

 

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