Ocurrió en Gorostiaga y Dr. Zavalla cuando el móvil sanitario acudía a realizarle curaciones a una paciente de 77 años en internación domiciliaria. Por falta de garantías de seguridad, el personal médico suspendió las visitas y la cuidadora debe hacer los procedimientos sin conocimientos profesionales.
Un gravísimo episodio de inseguridad urbana registrado en el corazón de barrio Los Hornos volvió a encender las alarmas sobre los riesgos que enfrentan los equipos de emergencia en la capital provincial. Una ambulancia del Servicio de Emergencias 107 fue brutalmente atacada a pedradas cuando intentaba prestar asistencia domiciliaria, situación que derivó en la suspensión del servicio para una paciente vulnerable de la zona.
El violento hecho tuvo lugar el pasado martes en la intersección de las calles Gorostiaga y Dr. Zavalla. En ese punto, el móvil de salud fue abordado por agresores que arrojaron mampostería y cascotes desde un asentamiento instalado sobre el sector. Ante el peligro inminente para la integridad del chofer y los profesionales sanitarios, la unidad debió retirarse del lugar sin poder concretar la atención programada.
Desprotección
La principal damnificada por la interrupción de la prestación es una mujer de 77 años, quien cursa un cuadro de internación domiciliaria tras haber atravesado recientemente una intervención quirúrgica. Al ser una paciente que solo puede movilizarse en camilla, la negativa del personal médico a ingresar a la zona ante la reiteración de agresiones la dejó en una situación de extrema desprotección.
«Vino la ambulancia a hacerle las curaciones y ahí la apedrearon las personas que viven en el lugar. Me dijeron que por la inseguridad no iban a volver. Mientras tanto las curaciones se las hago yo, pero no soy enfermera», denunció Marta, vecina a cargo del cuidado de la paciente afectada en barrio Los Hornos.
Impotencia vecinal, reclamos al 911 y falta de respuestas
Frente al retiro de la ambulancia, Martha —allegada al cuidado de la anciana— debió asumir personalmente las tareas de curación en la herida quirúrgica, a pesar de carecer de formación o herramientas del área de la salud:
Denuncias formales: los habitantes de la zona radicaron los avisos pertinentes a la central de emergencias 911, además de dar traslado de la situación a la junta vecinal y a la Dirección de Distrito del barrio Los Hornos.
Aislamiento por violencia: vecinos del sector sostienen que la problemática en torno al asentamiento de Gorostiaga y Zavalla escaló en los últimos meses, pasando de episodios de robos y quema de basura a agresiones directas contra servicios públicos esenciales.
Pedido de presencia policial o corredores seguros: reclaman la intervención urgente del Ministerio de Justicia y Seguridad y del Ministerio de Salud para disponer de acompañamiento policial que le permita a los ambulancieros ingresar sin poner en riesgo sus vidas.
Fuente: UNO Santa Fe
