En las redes sociales se viralizaron diferentes posteos que conmocionaban y sorprendieron a más de uno. Eran amigos y familiares de una joven estudiante de Veterinaria de la Facultad de Ciencias Veterinarias que perdió la vida tras batallar contra el Covid tan solo una semana.

Lara Arreguiz era una joven santafesina de 22 años, que residía en Esperanza.

Su padre, relató cómo fue su partida en diálogo con el portal InfoMercury.

“Lara era insulino dependiente. Vivía sola en Esperanza, en un departamento que le alquilamos para que curse sus estudios en la Facultad de Ciencias Veterinarias, ella amaba a los animales. El jueves de la semana pasada, al volver del gimnasio, se bañó y se sentó cerca de una estufa porque hacía frío. Justo en ese momento chateó conmigo, le pregunté cómo estaba y me dijo que tenía mucha tos, que seguro le hizo mal el calor de la estufa. Pero al día siguiente seguía con tos y llamó a su mamá para que la vaya a buscar. La trajimos a Santa Fe y la mamá le hizo unas nebulizaciones y unos pafs, pero seguía ahogada. La llevamos al protomédico, ya que en los sanatorios si caes con síntomas ni te atienden. En el protomédico la sentaron en una silla de ruedas como 4 hs porque no había camas, le hicieron placas y dieron turno para el domingo hisoparla. La llevamos de nuevo a casa”, contó.

El hombre agregó que “Tenía Covid. Las placas dieron pulmonía bilateral, en solo dos días era impresionante como avanzó y le tomó ambos pulmones, por eso se ahogaba. Ahí nos dijeron que la llevemos a casa y que sigamos con nebulizaciones, que consultemos en el Iturraspe si había camas.  Fuimos a casa, y se volvió a ahogar. Así que fuimos al nuevo Iturraspe y estaba lleno de gente, nadie nos atendía, hasta que ella se descompensó y cayó al suelo. Ahí fue cuando un médico o enfermero que pasó, la levantó y se la llevó a la guardia. Ahí le administraron oxígeno y se calmó”

“Pero nos dijeron que no había camas, así que estuvo hasta las 21hs en la guardia hasta que nos avisaron que en el Iturraspe Viejo había una cama para ella, la llevaron en ambulancia para allá y la pusieron en una sala común de Covid. Al día siguiente la pasaron a una sala intermedia para controlarle la insulina mediante una bomba de hidratación para controlar los niveles de azúcar”, manifestó el padre de la joven.

“Las enfermeras nos decían que nos tranquilicemos, que ella era una chica joven y fuerte. Yo la iba a visitar todos los días, solo 15 minutos mediante una ventana, muy duro verla ahí sola sin poder hacer nada. La mamá estaba aislada con Covid y no podía visitarla. El jueves me mandan mensaje desde el Hospital preguntando si no quería ir a verla un ratito, me pareció raro, olía que algo malo podía estar pasando. Ella era súper pegada a mí, me había pedido que le lleve manzana rallada, una musculosa y una toalla. así que preparé un bolsito y me fui para allá. Cuando llegue estaba de costado, muy mal, con una máscara de oxígeno. Me miraba y me hacía señas que estaba ahogada. Cerraba sus ojitos, yo me quebré, no podía verla así. Vinieron unos enfermeros y me dijeron que ella me tenía que ver bien. Que me vaya a casa y que le avisaban novedades a su mamá”, continúo contando.

“Cuando llegue a casa, le avisaron a ella que la habían pasado a terapia y la habían entubado. Ahí el mundo se me vino abajo. Nos volvieron a decir que nos quedáramos tranquilos, que era joven, que iba a salir adelante”, detalló.

“Pero a las 3 de la mañana nos avisaron que falleció. Era un ángel, una chica sin maldad. A mí se me murió un hermano, pero mi mamá siempre me decía, no hay dolor como la muerte de un hijo, y es así, tal cual, un dolor en el alma que asfixia

Conmigo era seria, media seca, pero yo sé que me amaba, ella era mi debilidad. Después de que nos avisan sobre su muerte, tuve que ir hasta SENTIR, al llegar me pidieron su DNI. La mamá me dijo que estaba en su mochila, así que otra vez me fui hasta el Iturraspe a buscar sus pertenencias. Estaban dentro de una mochila. Cuando meto la mano para buscar el documento, encuentro 4 fotos mías, con ella, me mató, no sé porque las llevó, quizás se la veía venir o tenía mucho miedo”, narró.

“La gente no entra en razón de lo que está sucediendo. Muchos dicen que todo esto es mentira. Pero cuando te toca en carne propia hay que vivirlo y es lo peor que te puede pasar estar de hospital en hospital con un ser querido y no tener una cama o un médico que te ayuden. Espero que lo que nos pasó sirva para concientizar a la gente, que esto le puede pasar a cualquiera”, declaró.

Con información de Infomercury

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