En la provincia de Santa Fe, cerca de la mitad de los usuarios verá un alivio en la factura de gas durante mayo pero con topes que limitan el beneficio.

En medio de la presión inflacionaria y el aumento del consumo por la llegada del frío, el Gobierno nacional dispuso un refuerzo excepcional en los subsidios al gas para el mes de mayo, que beneficiará a los hogares incluidos en el régimen de segmentación energética.

La medida implica que los usuarios residenciales inscriptos en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE) —principalmente de ingresos bajos y medios— pasarán de tener un 50% de subsidio en el consumo básico a un 75% durante mayo, gracias a un incremento adicional del 25%.

¿A quiénes alcanza el subsidio al gas?

El beneficio está dirigido a los hogares con ingresos familiares de hasta aproximadamente $3,4 millones mensuales, lo que representa cerca del 50% de los usuarios residenciales en provincias como Santa Fe.

Estos usuarios forman parte del esquema de subsidios energéticos focalizados, implementado para segmentar la asistencia estatal según el nivel de ingresos.

Un punto clave es que el subsidio no se aplica sobre el total del consumo, sino únicamente sobre un bloque básico. Por ejemplo:

  • En categorías bajas (como R1), el tope ronda los 37 m³ mensuales
  • En categorías más altas, puede llegar hasta los 80 m³

Una vez superado ese límite, el consumo excedente se paga a precio pleno, sin subsidio. Esto cobra especial relevancia en invierno, cuando el uso de calefacción aumenta considerablemente.

Medida temporal para contener la inflación

Según explicaron especialistas del sector energético, este refuerzo en los subsidios responde a una estrategia oficial para evitar un salto brusco en la inflación durante mayo, en un contexto de suba de tarifas y combustibles.

De hecho, la decisión se complementa con el congelamiento parcial de los combustibles aplicado semanas atrás, en un intento por moderar el impacto en el costo de vida.

El contexto: más demanda y necesidad de importación

A pesar del desarrollo de Vaca Muerta, Argentina continúa dependiendo de la importación de gas para cubrir la demanda invernal. Se estima que este año se requerirá la compra de unos 24 buques de Gas Natural Licuado (GNL), con un costo cercano a los 1.200 millones de dólares, el doble que en 2024.

Esto se debe a la fuerte estacionalidad del consumo, que puede multiplicarse por cuatro o cinco en los meses más fríos.

Otro dato relevante es que el costo del gas sin subsidio se ha incrementado notablemente, acercándose al de la electricidad en algunos casos. Esto genera un cambio en la ecuación de consumo energético de los hogares, que comienzan a evaluar alternativas.

Fuente: UNO Santa Fe

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