Es producto de una nueva caída de los títulos soberanos, que en algunos casos es de hasta 1,4%. Los ADRs se acoplan al mal panorama y pierden hasta 3%. Las críticas del establishment financiero al “modelo” de Caputo y Milei.

El riesgo país continúa en alza y este viernes superó los 600 puntos básicos, producto de una nueva caída en el valor de los bonos soberanos de Argentina. El JP Morgan había advertido esta semana que no bastaba con el crecimiento del sector energético. Las críticas también llegaron de la ex número dos del fondo, Gita Gopinath, que dijo que el gobierno debía comprar reservas y subir el dólar. Las críticas no pasaron desapercibidas.

Al promediar la rueda de este viernes, el indicador de riesgo soberano que elabora el JP Morgan escaló hasta los 611 puntos y se posicionó en el valor más alto en cinco meses, cuando había alcanzado los 610 puntos el 8 de abril. Acumula 10 jornadas consecutivas al alza.

Con un incremento de 33 unidades en el día (+5,7%), el resultado se explica por una nueva caída de los títulos soberanos, que en el caso de los Bonar alcanza el 2,1% (AL41D) y en los Globales hasta 3% (GD46D).

En lo que va de la semana, el crecimiento fue de 79 puntos básicos. El actual nivel de riesgo soberano le impide al Estado nacional evaluar una posible colocación en el mercado internacional de deuda voluntaria.

La decisión de la Fed sobre aumentar la tasa de interés, sumada a un contexto internacional más adverso y la incertidumbre respecto al programa económico del Gobierno, son algunos de los factores que influyen y meten presión al ponderador de deuda. A su vez, los últimos datos macroeconómicos resultan negativos para el indicador.

Asimismo, se suma el rendimiento del bono a 10 años de los Estados Unidos –título de referencia–, el cual sube por encima del 5%, amplía la brecha e impulsa el riesgo país.

Sube el riesgo país: está por encima de los 610 puntos y alcanza el valor más alto en cinco meses
Foto: Antonio Becerra

El presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, ratificaron esta semana en Estados Unidos que el plan económico no sufrirá cambios y que el país cuenta con los fondos para hacer frente al pago de la deuda pública.

No obstante, los inversores ven con inquietud los resultados sociales del programa, como el aumento de la pobreza y la caída de la actividad en la mayoría de los sectores. En ese sentido, concluyen que puede atentar contra la continuidad del proyecto político.

Las acciones de las empresas argentinas que cotizan en Wall Street retroceden hasta un 3% (Transportadora de Gas del Sur), mientras que avanzan las de Loma Negra (1,2%) y Corporación América (1,4%).

En el plano local, el Merval cede 1,5% y la Bolsa porteña retrocede en su mayoría, con Transportadora de Gas del Sur (-2,6%) y Loma Negra siendo el único papel con resultado alentador (1,8%).

Sube el riesgo país: está por encima de los 610 puntos y alcanza el valor más alto en cinco meses
Gopinath fue una de las funcionarias del FMI que más cerca estuvo de los últimos programas firmados con Argentina.

Las críticas del JP Morgan y la ex FMI

El miércoles pasado el CEO de JPMorgan para Argentina, Facundo Gómez Minujín, advirtió que el plan económico de Javier Milei y Luis Caputodebe lograr un “país para todos” y que no alcanza con elcrecimiento delsector energético. “No basta con que a mineras y petroleras les vaya muy bien”, señaló el banquero durante una entrevista con la cadena de noticias internacional Bloomberg Línea.

Gómez Minujín sostuvo: “También tenés que tener un país para todos, donde la gente pueda consumir, haya crecimiento de la empleabilidad, bajar la informalidad, extender la tributación al resto de la población y lograr bajar los impuestos”.

Además, señaló que hay compañías que están “recontra mal” por los costos financieros, impuestos que no bajaron, caída de la demanda y competencia importada.

Al día siguiente, la que criticó el plan de Milei y Caputo fue Gita Gopinath, ex número dos del FMI, quien insistió en que la Argentina debe acelerar la compra de dólares y depreciar la moneda para estar a salvo de turbulencias financieras.

“Considero que el peso argentino necesita ajustarse más y que se le debe permitir depreciarse en mayor medida de lo que lo está haciendo actualmente”, sostuvo Gopinath. Con la vista en el proceso electoral de 2027, la economista señaló: “Argentina tendrá que acumular reservas de divisas, aunque el objetivo sea, obviamente, contar con un tipo de cambio flotante”.

“Sabemos que prácticamente todos los países, salvo contadas excepciones, pueden experimentar un desorden en el mercado cambiario. Pero dada la historia de Argentina con su moneda, necesitará acumular reservas a un ritmo mucho más acelerado del que lleva actualmente», añadió.

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