FM Chalet dialogó con Nicolás Pertierra Jefe de Economistas del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz que describe de manera pormenorizada la afirmación de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirhcner sobre la cautela fiscal que caracterizaron a los 6 primeros meses del año. Que se ven reflejados en un 0,7%del PBI (a julio) de déficit primario cuando lo estimado en el presupuesto fue del 4,5% del PBI del déficit primario para todo este año y que Cristina Fernández aportó  un dato, se lleva gastado un 2,1% ( a agosto) del PBI con lo cual se debería pensar que se deba incrementar de una manera exponencial en lo que resta de este año. El nudo de la cuestión es saber dónde se colocan los huevos, se sigue subsidiando a los sectores con mayor poder adquisitivo o se apunta a la base de la pirámide social. Son algunos números que determinaron la aplastante derrota del oficialismo en las PASO 2021 . Cristina tenía razón y los números lo confirman.

Informe Ejecución presupuestaria 2021: Demasiado tarde para lagrimas

“Es evidente que en la primera mitad del año primó lo que podríamos denominar una cautela fiscal porque básicamente lo que pasó es que en esos 6 primeros meses del año ingresaron muchos recursos que no estaban en el presupuesto finalmente contemplados por ejemplo el Impuesto a las Grandes Fortunas que es el 0,5% del PBI y sabemos que hubo un incremento muy importante en las materias primas y eso implicó recaudar por medio de las retenciones que significaron un 0,7% del PBI que son números realmente importantes si los sumamos todo eso que estuvo concentrado en la primera mitad del año”.

“Lo que se vio fue una cautela fiscal y un mayor volumen de recursos que no se trasladó inmediatamente al gasto público que es lo que reclamaba la vicepresidente en su carta”.

“Para ampliar un poco el tema de la discusión me parece que se está hablando de ritmos, tiempos y no de una cuestión muy estructural del desarrollo económico argentino porque claramente podemos discutir si hubiese sido conveniente llegar con un 3% o un 2,8% o un 2,1% como dijo la vicepresidenta de déficit acumulado al mes de agosto, lo que si queda claro es que hay restricciones muy concretas en la economía argentina que tienen que ver con la escasos de dólares, con la restricción externa  y con la fuga de capitales que dejó en una situación muy delicada a la Argentina”.

“Un mayor nivel de gasto y con un mayor nivel de actividad en algún momento también se encuentra con el límite de los dólares que dispone el país para seguir creciendo . Lo vivió la propia Cristina Fernández siendo presidenta en su momento y a nadie le escapa en el Frente de Todos que eso sigue siendo un condicionante que yo diría algo mayor que en aquellos años de Cristina siendo presidenta”.

¿Ese 0,7% de déficit primario del PBI que se ha gastado, cuál era la meta para este año?

“Es una proyección porque en realidad también para ser justos y criteriosos donde el presupuesto es una previsión de recursos y gastos no implica necesariamente una meta de política económica pero si es una hoja de ruta, una previsión hacia adelante. ¿Qué era lo que se previó en el presupuesto que se votó el año pasado que rige este año? Se previó un déficit primario para todo el año del 4,5% del PBI para hacer un análisis más fino también ¿Cuáles son los datos oficiales? Hoy el dato oficial más actualizado es al mes de julio 2021, siempre tienen un rezago en las publicaciones, que indica un 0,7% PBI de déficit acumulado a esta altura del año si se piensa llegar al 4,5% queda bastante lejos o implicaría un gasto muy grande en los últimos meses”.

“La vicepresidenta incorpora en su carta un dato al mes de agosto se habría alcanzado el 2,1% del PBI es interesante porque no es un dato que este público, vamos a darle crédito al dato que aporta la vicepresidenta. Permite ver dos datos interesantes, julio el dato oficial el 0,7%PBI de déficit acumulado agosto 2,1%PBI es un salto importante, se reforzó el gasto quizás muy tarde”.

“La segunda ola de Covid ha hecho disparar cambios en la política económica que hasta el mes de abril-mayo venía siendo muy cautelosa, con la segunda ola se habilitó las políticas de gasto más expansivas algunas concentradas en el área metropolitana de Buenos Aires, con un Ingreso de Emergencia de 15.000 pesos para casi dos millones de personas pero concentradas en el área metropolitana y la asistencia a muchos sectores críticos turismo, gastronomía, y esto se vio a partir de la segunda ola. Hubo un quiebre de adonde era la actitud de la política económica en referencia al gasto”.

¿Desde tu punto de vista se llegó tarde para avanzar con el gasto público en referencia a las elecciones?

“Opino dos cosas, por un lado hubiese sido deseable realizarlo algunos meses antes y empezar con otra estrategia pero también lo que está pendiente en la discusión, está bien decidimos gastar más y tener un mayor déficit pero donde lo destinamos a ese déficit ¿a qué transformaciones lo destinamos? Me parece que hay un debate que está faltando y que la cuestión distributiva tiene que tener necesariamente un peso más importante. Que esos recursos vayan bien enfocados a la base de la pirámide social en lugar de algunos subsidios o exenciones impositivas  que van a los sectores de más altos ingresos”.

“Uno entiende que alguien que gana 120.000 o 170.000 pesos no es un salario para vivir extremadamente holgado pero son los salarios que hoy pagan ganancias y tienen bastantes condiciones de vida en general más resueltas que una base de la pirámide social que está muy golpeada, entonces yo no daría exenciones a las ganancias sino que en todo caso ver como se fortalece la cuestión distributiva desde la base de la pirámide social”.

“A una mayor exención del impuesto a las ganancias es un sector que suele tener mayor capacidad de ahorro, más excedente y ¿Qué pasa con ese ahorro en la economía argentina? Va sobre todo al dólar entonces esto también te obliga  a controlar e intervenciones mucho mejor calibradas o más estrictas porque de lo contrario ese estimulo va a parar al dólar y lo que hoy Argentina lo que no tiene son dólares es por ello que debe responder a situaciones y demandas sociales concretas, la infraestructura social es algo fundamental y que debe ocupar el centro de la discusión”.

Hay datos interesantes los gastos sociales solo se incrementaron un 5,5% del PBI y se los subsidió al sector energético

“Exacto ese dato parte de analizar  con que presupuesto se inició el año y sabemos que el transcurso del año se hacen modificaciones de ese presupuesto, por ejemplo ese presupueste preveía una inflación del 29% obviamente que se debe actualizar las partidas y la estimación de la recaudación acorde a la inflación que se va dando, se lo actualizó en un 13% más a todo el presupuesto cosa que es criteriosa pero ese 13% que se actualiza a todo el presupuesto si uno lo comienza a desmembrar por rubro ve que los subsidios económicos a la energía llevan un 36 al 38% de incremento y los servicios sociales solo el 5% , me parece que las prioridades necesitan ser revisadas”.

“Se deben priorizar demandas sociales que se vienen reclamando hace mucho tiempo como el mejoramiento del habitad de barrios populares de vivienda, de infraestructura y de servicios para estas viviendas. De infraestructura social para lidiar con problemas sociales que existen, por ejemplo la cuestión de adicciones eso requiere todo un aparato estatal que de respuestas que hoy no existen y hay que generarlo con personal, con inversiones en edificios, eso tiene una virtud, por un lado crea muchos puestos de trabajo no requiere mucho componente importado y resuelve un problema que son las adicciones”.

Accedé al informe completo del CESO: ejecucion_presupuestaria_2021_-_septiembre_2021_dif

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