El descubrimiento se enmarca en el proyecto “Entornos a Melincué”, una iniciativa que busca reconstruir la vida en torno al fuerte.

Melincué volvió a convertirse en el epicentro de un hallazgo arqueológico de gran relevancia para la historia regional. En los últimos días, un equipo interdisciplinario de arqueólogos, investigadores y técnicos llevó adelante una nueva etapa de excavaciones en el área donde funcionó el fuerte virreinal, construido alrededor de 1777, y su capilla anexa.

El equipo, integrado por Fernán García, Germán Giordano, Mariela Gallego, Juan David Ávila, Armando Senese e Irene Greco, concentró las tareas en el trabajo de campo. En diálogo con este medio, Ávila explicó que los trabajos incluyeron el reconocimiento del antiguo fuerte y excavaciones en el sector denominado la capilla, con el objetivo de recuperar restos óseos humanos pertenecientes a entierros simples y reducciones.

Durante las jornadas, los investigadores realizaron excavaciones controladas, tamizado de suelo y relevamientos fotogramétricos. En ese marco se produjo el hallazgo de tres cuerpos humanos, cuidadosamente retirados y trasladados al Museo de Elortondo, donde serán limpiados, catalogados y analizados.

La decisión de trasladar los restos responde al avance de la laguna sobre el sitio histórico, que pone en riesgo la conservación del material. “Era necesario resguardarlos antes de que se perdieran definitivamente”, indicó Ávila.

Claves de la investigación

Los estudios permitirán obtener información sobre la edad, dieta, condiciones de salud y prácticas culturales de los habitantes del período virreinal. Además, se buscará determinar si los restos corresponden a soldados, pobladores europeos o integrantes de comunidades originarias que convivieron en torno al fuerte.

Las próximas etapas del proyecto están previstas para noviembre y diciembre, cuando se realizarán los análisis de laboratorio y se sistematizarán los resultados preliminares. Los informes finales permitirán actualizar la información arqueológica de la zona y definir nuevas líneas de investigación.

Mientras tanto, los restos permanecerán bajo la custodia del Museo de Elortondo, que se consolida como un espacio clave para la preservación del patrimonio regional y la divulgación científica.

El proyecto “Entornos a Melincué”

El hallazgo se enmarca en el proyecto “Entornos a Melincué”, una iniciativa que busca reconstruir la vida en torno al fuerte y profundizar el conocimiento sobre los primeros asentamientos humanos en el sur santafesino.

El trabajo cuenta con el acompañamiento de las comunas de Melincué y Elortondo, el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Desarrollo Productivo, a través de la Secretaría de Turismo provincial. La propuesta combina ciencia, gestión pública y participación ciudadana.

El área, declarada de interés patrimonial, representa uno de los testimonios más antiguos del poblamiento en la región y resulta clave para comprender la formación del territorio santafesino en el siglo XVIII.

Además de las excavaciones, el proyecto contempla talleres, charlas educativas, recorridos guiados y un registro digital del patrimonio histórico, con el fin de integrar a la comunidad en el proceso.

Nuestro objetivo no es solo excavar o recuperar piezas, sino generar conocimiento compartido. Queremos que cada vecino se sienta parte de esta historia”, concluyó Ávila.

Fuente: Sin Mordaza

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