El marinero había sido aislado de manera preventiva por presentar síntomas que encendieron las alertas sanitarias.

El protocolo sanitario activado en un buque amarrado en el puerto de Vicentin quedó desactivado luego de que se descartara que el tripulante afectado tuviera una enfermedad compatible con ébola. Finalmente, el cuadro fue diagnosticado como herpes zóster.

El trabajador, un engrasador de 36 años, aparentemente de origen egipcio, permanecía a bordo de la embarcación mientras se realizaban las evaluaciones médicas correspondientes. Como medida preventiva, la tripulación había quedado en cuarentena.

La sospecha inicial se originó por una serie de síntomas que encendieron la alerta sanitaria. En ese contexto, las autoridades actuaron bajo un criterio de prevención, dado que ante eventuales enfermedades infecciosas detectadas en buques o pasos internacionales corresponde restringir movimientos, evaluar al paciente y proteger al resto de la tripulación y al personal portuario hasta contar con un diagnóstico más preciso.

Virus

Con la intervención médica, se estableció que no se trataba de ébola sino de herpes zóster, una enfermedad causada por la reactivación del virus varicela-zóster, el mismo que provoca la varicela. El cuadro suele manifestarse con dolor, ardor u hormigueo en una zona del cuerpo y luego con la aparición de ampollas o lesiones cutáneas localizadas, generalmente distribuidas en una franja de la piel.

A diferencia del ébola, el herpes zóster no implica un riesgo sanitario de las mismas características ni se transmite por el aire como una enfermedad respiratoria. Puede contagiar el virus de la varicela a personas que nunca tuvieron varicela o no fueron vacunadas, pero habitualmente requiere contacto directo con el líquido de las lesiones.

El episodio generó preocupación en el puerto por la posibilidad inicial de que se tratara de una enfermedad viral grave. Sin embargo, la evaluación sanitaria permitió descartar esa hipótesis y encuadrar el caso en un cuadro clínico de menor riesgo epidemiológico.

La embarcación había quedado bajo control preventivo mientras se completaba el diagnóstico. Con el resultado médico, las autoridades sanitarias deberán definir ahora los pasos administrativos para levantar las restricciones aplicadas sobre la tripulación y normalizar la situación del buque.

Fuente: UNO Santa Fe

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