El diputado nacional Pablo Farías calificó a ARCA como «cobrador de extrema dureza» y reclamó por la falta de estadísticas confiables del gobierno para diagnosticar la producción. El economista Martín Kalos señaló que en 20 años el país perdió 6 mil pequeñas y medianas empresas que vendían al exterior.
Impuestos distorsivos sin perspectivas de reforma inminente, asedio fiscal ante retrasos de corto plazo, falta de políticas sectoriales y financiamiento, tipo de cambio real multilateral bajo e infraestructura ineficiente. Son algunos de los escollos que describen desde PyMEs santafesinas que intentan exportar.
Pablo Farías -quien preside la Comisión PyME en la Cámara de Diputados de la Nación- y el economista Martín Kalos, director de Épica Consultores, ofrecieron una radiografía sobre la coyuntura de las pequeñas y medianas empresas industriales y su proyección internacional.

Farías repasó el trabajo parlamentario que se viene llevando a cabo desde marzo en la Comisión PyME de la Cámara Baja. El legislador puso en el centro del debate la escasez de estadísticas públicas confiables como insumo de planificación económica: “Tenemos dificultad en contar con datos objetivos y ciertos sobre producción, sobre desarrollo”.
En el panel de cierre de la Semana Comex, el legislador socialista remarcó que la información existe en manos del Gobierno nacional, pero no se difunde de manera sistemática ni periódica, lo que obligó a las comisiones parlamentarias a recabar los monitoreos de entidades privadas como FISFE, la UIA y CAME.
Respecto al estado de la industria, advirtió que la caída del sector no es un fenómeno aislado de este año, sino un deterioro de más de una década que en el último período experimentó una aceleración drástica.
Luces rojas
Señaló que se encienden “muchas luces rojas en la economía, en la microeconomía en la Argentina”, atribuyendo el cuadro al desplome del consumo interno, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios frente a los costos fijos de servicios, alquileres y combustibles, y a una apertura de importaciones desequilibrada.
Sobre este último punto, enfatizó que “a muchas empresas les cuesta competir con los productos importados por las diferencias” de financiamiento, tratamiento impositivo y subsidios de los países de origen, por lo cual propuso establecer precios de referencia y una mirada arancelaria inteligente que evite el dumping.
Otro de los núcleos centrales de su disertación se enfocó en el rol de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA, ex AFIP), a la que calificó como un cobrador de extrema dureza que asfixia a las empresas en dificultades.

Farías denunció que “el ARCA no tiene hoy planes de financiamientos adecuados”, ejecutando embargos a los pocos días de los vencimientos e imponiendo plazos máximos de 12 meses con tasas superiores a la inflación proyectada.
Como contrapartida, repasó las iniciativas legislativas impulsadas para aliviar al sector, entre las que destacan un proyecto de ventanilla única nacional para simplificar trámites burocráticos y la búsqueda de consensos en el Congreso.
De la macro a las PyMEs
Estancamiento macro, capacidad ociosa y la caída en la cantidad de PyMEs exportadoras fueron los datos salientes expuestos por el economista Martín Kalos. Presentó un informe técnico sobre el contexto macroeconómico y la realidad de las PyMEs exportadoras.
Kalos encuadró el escenario actual en un prolongado estancamiento que arrastra la economía argentina desde el año 2011, agravado por la reciente contracción de la actividad general durante el segundo y tercer trimestre del año.
El economista remarcó la paradoja de atravesar una recesión en un momento donde el país goza de “los mejores términos del intercambio de toda su historia”, impulsados por la producción energética, minera y agropecuaria.

Al analizar la estructura manufacturera, Kalos expuso datos alarmantes sobre el uso de la capacidad instalada, el cual se ubica en un promedio del 58% a nivel industrial general y desciende al 55% en el segmento PyME. Sectores clave como la industria metalmecánica, automotriz y textil operan a tan solo un 40% o 45% de sus instalaciones.
Recuperar demanda
Frente a este panorama, subrayó la urgencia de recuperar la demanda: “lo que necesitan hoy las pymes sobre todo es vender más en el mercado interno o en el externo”. Además, reveló la pérdida del entramado empresarial formal al detallar que “hay 31.000 empresas menos que en diciembre del 2023”.
En materia financiera y tributaria, el director de Épica Consultores advirtió que la morosidad real de las PyMEs se sitúa entre el 10% y el 12% -un guarismo opacado por la baja morosidad de las grandes corporaciones en los promedios bancarios-, lo que ha derivado en un severo retaceo del crédito por parte del sistema financiero.
Cuestionó además las tasas de interés vigentes, señalando que se encuentran “arriba de la inflación esperada para financiarnos”. En este plano, respaldó la propuesta impulsada junto al diputado Farías para instrumentar una Cuenta Única Tributaria que permita a las empresas compensar saldos a favor con deudas reclamadas por ARCA.
Al referirse específicamente al comercio exterior, Kalos expuso la preocupante caída en la cantidad de PyMEs exportadoras en Argentina, que se redujeron desde un pico de casi 14.000 firmas hace dos décadas a apenas 7.000 u 8.000 en la actualidad.
A pesar de los obstáculos -como el atraso del tipo de cambio apreciado y los costos logísticos-, el economista remarcó la necesidad estratégica de sostener la vocación exportadora: “la empresa que exporta tiene más productividad y paga mejores salarios”, calculando una brecha salarial a favor del 30%.
Para finalizar, argumentó que el principal problema para la inserción internacional de las PyMEs radica en la imprevisibilidad macroeconómica, sintetizando que “en Argentina lo más difícil es saber si va a seguir siendo negocio dentro de 3 años”, e hizo un llamado a revisar la carga impositiva distorsiva como el impuesto al cheque y los derechos de exportación.
Fuente: El Litoral
