Los cuerpos fueron hallados en distintos puntos de Ekurhuleni, en una zona al este de Johannesburgo.
La aparición de nueve mujeres muertas en apenas dos meses encendió las alarmas en Sudáfrica y abrió una investigación para determinar si detrás de los crímenes podría haber una misma persona. Todos los cuerpos fueron encontrados en Ekurhuleni, una extensa zona ubicada al este de Johannesburgo.
El caso tuvo un nuevo episodio este jueves, cuando un transeúnte encontró el cuerpo de una mujer cerca de una obra en construcción, en la zona de Boksburg. La víctima tendría alrededor de 30 años y presentaba heridas compatibles con un ataque con arma blanca. Los investigadores creen además que habría sido asesinada en otro lugar y que su cuerpo fue abandonado posteriormente allí.
Con este hallazgo, ya son nueve las mujeres encontradas muertas en diferentes puntos de Ekurhuleni. Las coincidencias entre algunos de los casos llevaron a la Policía sudafricana a conformar un equipo especializado para determinar si existe una conexión entre ellos.
Hasta el momento, sin embargo, las autoridades no confirmaron que se trate de un asesino serial. La hipótesis forma parte de las posibilidades que analizan los investigadores ante las similitudes detectadas entre algunas de las víctimas y las circunstancias en las que fueron encontradas.
Las víctimas son principalmente mujeres jóvenes, de entre 20 y 38 años. Varios de los cuerpos fueron encontrados desnudos o parcialmente vestidos, en zonas abiertas, al costado de caminos o cerca de rutas.
Los hallazgos se produjeron en distintos sectores de Ekurhuleni, entre ellos Kempton Park, Pomona, Clayville, Olifantsfontein, Rhodesfield, KwaThema y Dawn Park.
La seguidilla llevó a las autoridades a reforzar los operativos y desplegar investigadores especializados. También interviene la Unidad de Psicología Investigativa de la Policía, encargada de analizar patrones criminales y establecer si detrás de distintos hechos puede existir un mismo responsable.
La Policía recurrió además al Departamento del Interior para acceder a registros biométricos y huellas dactilares que permitan identificar a las mujeres que todavía no fueron reconocidas y reconstruir sus últimos movimientos.
Al menos cuatro de las víctimas ya fueron identificadas por sus familias. Entre ellas se encuentran Itumeleng Kekana, de 32 años; Elizabeth “Tsontso” Moselakgomo, de 38; Dineo Evelyn Motapane, también de 38; y Gracious Nkomo, de 28.
La sucesión de casos provocó preocupación entre los habitantes de la región y llevó a las autoridades a aumentar la presencia policial en los lugares donde aparecieron los cuerpos.
El comisionado policial de Gauteng, Fred Kekana, explicó que todavía deben establecer si la última muerte está vinculada con las anteriores y pidió colaboración a quienes puedan aportar información.
También reclamó evitar la difusión de fotografías de los cuerpos y versiones sin confirmar a través de las redes sociales, ante el riesgo de generar mayor temor entre la población o entorpecer la investigación.
Fuente: Notife
