El tribunal consideró acreditada la autoría del homicidio cometido en diciembre de 2024. La pena no se define todavía: habrá una segunda etapa del proceso. La defensa adelantó que apelará.
El juez Leandro Lazzarini declaró este viernes la responsabilidad penal de Gonzalo B.M. por el homicidio calificado por el empleo de arma de fuego de Lucas Tavecchio, cometido en diciembre de 2024 en el Fonavi San Jerónimo, en el barrio Centenario de Santa Fe.
El acusado tenía 16 años al momento del hecho y actualmente tiene 18, por lo que el proceso contempla una instancia posterior en la que se deberá discutir la eventual imposición de una pena.

“En nombre del poder judicial de la provincia de Santa Fe, este tribunal resuelve declarar a Gonzalo B.M. autor penalmente responsable del delito de homicidio calificado por el empleo de arma de fuego”, expresó Lazzarini al dar a conocer el veredicto.
La decisión fue recibida con conformidad por la fiscal Ana Laura Gioria, de la Unidad Fiscal Especial de Responsabilidad Penal Adolescente (Uferpa), y por los abogados querellantes Rocío Alberto y Luis Massot. La defensa, en cambio, adelantó que recurrirá el fallo.
Una primera respuesta
“Era lo que nosotros esperábamos”, señaló Gioria después de la audiencia. La fiscal sostuvo que el conjunto de la prueba presentada durante el debate permitió acreditar la hipótesis de la acusación y destacó especialmente los testimonios incorporados al proceso.
La funcionaria explicó que todavía no existe una pena determinada. “La pena se va a determinar en una segunda etapa del juicio”, indicó. Para llegar a esa instancia, agregó, el veredicto de responsabilidad deberá adquirir firmeza y posteriormente se realizará la denominada audiencia de cesura, en la que las partes ofrecerán y discutirán prueba vinculada con la eventual sanción.
La querella compartió la lectura de la fiscalía. Massot sostuvo que una de las principales discusiones del juicio estuvo vinculada con la posibilidad de que los testigos hubieran podido observar la secuencia del ataque.
La defensa había cuestionado precisamente ese punto y había señalado contradicciones entre las distintas declaraciones. Según Massot, sin embargo, durante el debate quedó acreditada la visibilidad de los testigos, la secuencia temporal y la mecánica del ataque.
La reconstrucción
Uno de los momentos centrales del juicio fue la reconstrucción realizada el lunes 14 de septiembre en el mismo sector del Fonavi San Jerónimo donde ocurrió el crimen. La diligencia había sido solicitada por la defensa, que buscaba poner en discusión las condiciones desde las cuales uno de los principales testigos habría observado el episodio.
La fiscalía hizo una interpretación diferente. Gioria sostuvo después de la reconstrucción que la diligencia terminó corroborando el relato del testigo presencial y que permitió verificar en el lugar los elementos que había descripto durante el proceso.

Esa diferencia de interpretación atravesó también los alegatos finales, realizados el miércoles. Mientras los defensores Raúl Sartori y Juan Francisco Micelli insistieron en las contradicciones de los testimonios de cargo, la fiscalía y la querella sostuvieron que esas declaraciones encontraban respaldo en otros elementos de prueba.
El expediente incorporó actas de procedimientos policiales, registros del sistema 911, peritajes balísticos y planimétricos y documentación de las distintas actuaciones realizadas durante la investigación.
Madrugada de diciembre
El homicidio ocurrió alrededor de las 3.30 del 11 de diciembre de 2024, en inmediaciones de la Manzana 2 del Fonavi San Jerónimo, en la zona de 10 de Junio e Islas Malvinas.
De acuerdo con la acusación, el adolescente habría interceptado a Tavecchio y efectuado al menos tres disparos con un arma calibre .22 largo. Dos proyectiles impactaron en el cuerpo de la víctima, que tenía 31 años.

La autopsia estableció que los disparos ingresaron por la espalda y la zona lumbar y provocaron lesiones en órganos vitales, entre ellos los pulmones y el corazón. Tavecchio murió pocos minutos después, mientras era trasladado al Hospital Cullen.
Durante el debate también se discutió el posible móvil del ataque. Gioria aclaró que en los testimonios apareció una situación conflictiva y recurrente en el barrio, pero remarcó que no pudo determinarse fehacientemente cuál fue el motivo concreto por el que el acusado dio muerte a Tavecchio.
Responsabilidad antes que pena
El proceso tuvo una particularidad: el acusado era menor de edad cuando ocurrió el homicidio. Por ese motivo, el juicio oral se concentró en determinar si existía responsabilidad penal, sin avanzar todavía sobre la eventual condena.
Tras el veredicto, Gioria solicitó que continúe la medida cautelar de privación de libertad hasta la audiencia de cesura. La defensa manifestó su acuerdo con esa continuidad, aunque pidió que el joven mantenga las salidas semanales que venía realizando. Lazzarini hizo lugar al planteo luego de la conformidad de las partes.
El debate comenzó el 7 de septiembre y fue el segundo juicio oral del nuevo sistema penal juvenil de la Primera Circunscripción Judicial. El próximo paso será la instancia de cesura, siempre que el veredicto supere las etapas de revisión correspondientes.
Mientras tanto, los defensores Sartori y Micelli adelantaron que apelarán la decisión adoptada este viernes.
Fuente: El Litoral
