El Banco Central alertó por una modalidad de engaño que suplanta su identidad mediante llamadas, mensajes y publicaciones falsas para obtener información personal y acceder a cuentas bancarias. Qué señales permiten detectar el fraude y cómo actuar para proteger los ahorros.
Las estafas digitales evolucionan de manera constante y aprovechan la confianza que generan las instituciones públicas para engañar a las personas.
En los últimos días, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió a advertir sobre una maniobra que utiliza su nombre, su imagen institucional e incluso supuestos comunicados oficiales para captar víctimas y obtener datos bancarios o credenciales de acceso a cuentas financieras.
El objetivo de los delincuentes es convencer a los usuarios de que existe un trámite pendiente, un beneficio económico o un problema con sus cuentas para inducirlos a revelar información confidencial o instalar programas que permiten tomar el control de sus dispositivos.
Desde el organismo remarcan que el Banco Central no presta servicios bancarios al público ni solicita datos personales por teléfono, correo electrónico, redes sociales o aplicaciones de mensajería.

Cómo funciona la maniobra y qué busca obtener
La modalidad combina técnicas de ingeniería social con herramientas tecnológicas para generar una sensación de urgencia. Los estafadores suelen contactar a las potenciales víctimas mediante llamadas telefónicas, mensajes de WhatsApp, SMS, correos electrónicos o publicaciones patrocinadas en redes sociales.
En muchos casos aseguran representar al Banco Central o a una entidad financiera y afirman que es necesario verificar datos personales, actualizar información de seguridad, autorizar una operación o acceder a un supuesto reintegro. También pueden prometer créditos especiales, compensaciones económicas o beneficios exclusivos.
Como parte del engaño, envían enlaces que conducen a páginas falsas con una apariencia muy similar a la de organismos oficiales o solicitan la descarga de aplicaciones de acceso remoto bajo el argumento de brindar asistencia técnica.

Una vez que la víctima instala ese software, los delincuentes pueden observar la pantalla del dispositivo, acceder al home banking o a billeteras virtuales y realizar operaciones sin autorización.
El Banco Central insiste en que ningún organismo oficial ni entidad bancaria solicita instalar aplicaciones externas para validar una identidad o resolver inconvenientes con una cuenta. Tampoco pide claves, usuarios, códigos de seguridad, tokens o datos completos de tarjetas de crédito y débito. Cualquier pedido de ese tipo debe considerarse una señal de alerta.
Los especialistas en ciberseguridad explican que estas campañas suelen aprovechar el prestigio de instituciones reconocidas para hacer que el fraude resulte más creíble. Por ese motivo, recomiendan desconfiar incluso cuando el mensaje incluye logotipos oficiales o un diseño similar al de las comunicaciones auténticas.
Qué hacer para evitar caer en la estafa
La principal recomendación es no responder a mensajes inesperados ni hacer clic en enlaces enviados por personas desconocidas o supuestos representantes de organismos públicos. Ante cualquier duda, lo aconsejable es finalizar la comunicación y contactar directamente al banco o a la institución correspondiente mediante sus canales oficiales.
También es importante evitar compartir información sensible, como usuarios, contraseñas, códigos de verificación, claves token o fotografías del documento de identidad cuando no exista certeza sobre la legitimidad del interlocutor.
Si una persona ya descargó una aplicación de acceso remoto o sospecha que compartió información confidencial, el Banco Central recomienda comunicarse de inmediato con la entidad financiera para bloquear el acceso a las cuentas y modificar las claves de seguridad.
Además, aconseja realizar la denuncia correspondiente ante la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI) y, si el inconveniente persiste luego del reclamo ante el banco, presentar la situación ante el propio BCRA como segunda instancia.
Entre las operaciones que pueden denunciarse figuran transferencias desconocidas, compras no autorizadas, préstamos solicitados sin consentimiento, movimientos irregulares en cuentas bancarias y accesos indebidos al home banking o a billeteras virtuales.
El crecimiento de este tipo de delitos llevó al Banco Central a reforzar sus campañas de prevención. El mensaje es claro: el organismo no ofrece créditos, inversiones ni promociones al público y nunca solicita datos personales o bancarios por canales informales.
Ante cualquier comunicación de esas características, la recomendación es desconfiar, cortar el contacto y verificar la información únicamente a través de los sitios web y canales oficiales.
Fuente: EL LITORAL

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