El entrenador rojiblanco no lo dijo abiertamente en la conferencia de prensa después del 3-1 en contra, pero dejó entrever que el vestuario en el entretiempo estuvo mucho más caliente de lo normal.

Por Alberto “Nene” Sánchez / asanchez@ellitoral.com

La derrota de la noche del viernes ante Boca en el 15 de Abril (que lució un marco maravilloso, como hacía mucho tiempo no lo hacía), dejó un saldo en “rojo” que va más allá del resultado negativo. Pienso que para Leonardo Madelón, el 3-1 en contra fue una verdadera pena, no sólo por todo lo que se trabajó durante la semana para afrontar un partido tan especial (aunque no se admita, jugar frente a Boca o River no es lo mismo que hacerlo contra otro equipo), sino por la manera en que se dio el encuentro, sobre todo en el primer tiempo, en el cual Unión fue netamente superior al elenco de “Lechuga” Alfaro.

Charlando con varias personas en la previa del cotejo, mi pensamiento era que Unión no debía “dejarse llevar” por lo externo. Que lo que más le convenía era ejecutar la presión que tan bien hace, pero quizás unos 10 metros más atrás de lo que acostumbra, para conseguir que Boca “salga” y una vez recuperada la pelota atacar en velocidad a la defensa rival, ya que uno de los puntos más vulnerables del conjunto boquense es la lentitud de sus marcadores centrales.

 

Y en esa primera parte lo logró casi a la perfección. Entre Zabala, Acevedo y Mauro Pittón se cansaron de “recuperar” balones en la línea media. Repito: “recuperar”, que no es lo mismo que “quitar”, y si bien no generó tantas situaciones claras para convertir (algo que evidentemente le cuesta y mucho), llegó mucho y preocupó más de una vez a la última línea visitante.

Unión fue dueño de ese período, pudo ponerse en ventaja gracias al penal (bien aunque sorpresivamente cobrado por el mal árbitro Andrés Merlos) ejecutado por Fragapane, y continuó haciendo todo bien, “controlando” el trámite…, hasta los 47 minutos, 50 segundos, cuando a Damián Martínez se le “salió la cadena”.

Sólo 10 segundos quedaban para la finalización de la etapa inicial y el marcador de punta, que estaba cumpliendo una buena tarea, dejó al equipo con 10 hombres, cuando el contexto del partido era totalmente favorable a Unión. Martínez no hizo más que tirar a la mierda todo el trabajo de la semana y todo lo bueno que se estaba haciendo.

Está claro que el tiempo que quedaba de ese período no alcanzaba para eso, pero indudablemente la repudiable acción agrandó a Boca

* “¿Si fue determinante la expulsión de Martínez?, por supuesto que sí, porque íbamos ganando cuando estábamos 11 contra 11 y lo estábamos controlando. Es más, hablamos con los muchachos de Boca y ellos mismos reconocieron que se beneficiaron con la expulsión. Obviamente con un jugador más, con Boca que tiene jugadores de jerarquía, se desfiguró el partido”.

* “Fueron dos partidos en uno. Unión lo estaba ganando bien, hubo un error conceptual en la expulsión, que originó un vestuario caliente en el que se hablaron cosas, pero quedó todo ahí adentro”.

* “Estábamos bien. Habíamos leído bien el partido, sabíamos cómo le podíamos ganar a Boca, y creo que si seguíamos 11 contra 11 hubiéramos podido ganarlo, pero con la expulsión el grupo acusó el golpe y nos dimos cuenta de que el partido se complicaba”.

* “La expulsión le dio a Alfaro la chance de hacer cambios que seguramente estando 11 contra 11 no los iba a hacer. Por eso puso a Reynoso y a Tevez, y a partir de ahí empezaron a manejar la pelota porque son hombres de mucha jerarquía”.

* “Para nosotros Damián (Martínez) es importante, pero tiene mucha reincidencia en amarillas, algo por lo que veníamos advirtiéndolo permanentemente. Por eso estamos dolidos, porque si estás advertido y con grandes chances de entrar a la Sudamericana, esto te duele”.

* “Quizás esta expulsión tenga un costo para él. A veces no hace falta retar a un jugador, un técnico por ahí puede sacar a un jugador y no darle explicaciones. Pienso que los grandes perdedores fueron Unión y Damián por su expulsión, pero le servirá de experiencia. Es un jugador importante, ahora lo suspenderán y al ver de afuera seguramente reflexionará”.

En Unión le apuntaron al árbitro tras la derrota frente a Boca

Los pocos jugadores tatengues que hablaron tras el partido ante el Xeneize cargaron contra Andrés Merlos, de quien consideran que fue determinante en el resultado final del partido.

Unión llegó con muchas expectativas al encuentro frente a Boca, ya que una victoria (buscaba la tercera consecutiva) lo podía afirmar en zona de Copa Sudamericana, y bien posicionado incluso para intentar dar pelea en el tramo final por lograr un cupo para la Libertadores.

Consiguió lo más difícil que fue el primer gol del partido, tras un agarrón en el área de Carlos Izquierdoz sobre Yeimar Gómez Andrade, en un tiro de esquina a favor del Tate.

Todo marchaba sobre rieles, hasta que a pocos segundos de terminar el primer tiempo Damián Martínez se pasó de revoluciones y le metió un tremendo codazo a Iván Marcone, que derivó en que el árbitro Andrés Merlos le mostrara la tarjeta roja.

En el segundo tiempo Boca hizo pesar toda su jerarquía y con un jugador más le dio vuelta el partido al Tate, que no tuvo reacción ni capacidad para intentar rescatar un punto frente a uno de los equipos más importantes del fútbol argentino.

Pero en zona de vestuarios los pocos jugadores que hablaron con la prensa cargaron contra el árbitro del partido, como lo hizo Nelson Acevedo al apuntar: ‘Damián para nosotros es importante, pero es reincidente en amarillas y lo veníamos advirtiendo. Estamos en instancias de poder entrar enSudamericana y que pase esto duele. Quizás esto puede tener un costo y soy quien toma las decisiones. El gran perdedor fue Unión y Damián por la expulsión, que seguramente le servirá de experiencia. Reflexionará desde afuera‘.

Y el ex volante de Defensa y Justicia y Racing, agregó: ‘Fue claro como de a poco el árbitro nos tiró para atrás. Ahora hay que solo pensar en Tigre‘.

Por su lado, Diego Zabala puso en duda la expulsión de Martíenz, al destacar: ‘Al principio veo como que abre los brazos, pero la realidad es que no lo vi. También es cierto que el jugador de Boca se tiró al piso. Habría que verla de nuevo. Es normal que en algunas dividas el árbitro favorezca a los grandes‘.

Más allá del descargo de dos jugadores muy importantes para el Tate como lo son Acevedo y Zabala, y más allá que quedó la sensación que en varias pelotas divididas el árbitro favoreció a Boca, en las jugadas determinantes como el penal que le dio al Tate y la expulsión de Martínez no falló.

Fuente: El Litoral

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