El paradero de Mónica Aquino, la joven de Varadero Sarsotti que fue vista por última vez el 5 de mayo en la ciudad de Santa Fe, sigue siendo un misterio. El último dato que podría tener relación con la investigación es el hallazgo de unas prendas que pertenecerían a la mujer de 30 años.
Pasaron tres meses desde que Mónica Aquino fue vista por última vez en una equina de la zona sur de la ciudad de Santa Fe. Durante la investigación se detuvo e imputó a tres personas –su pareja, su cuñado y su suegra– por explotación de la prostitución ajena, pero aún no hay rastros de ella. Pasaron más de 90 días y la mujer no aparece.
Por estas horas, la Justicia intenta establecer si una bolsa con ropa que fue hallada en la zona del río Salado a la altura de Varadero Sarsotti pertenecía a Mónica. El hallazgo se dio el pasado sábado, tras un nuevo rastrillaje que realizó la Prefectura Naval Argentina (PNA). El mismo fue informado a la Fiscalía de Delitos Sexuales del Ministerio Público de la Acusación (MPA), donde se tramita la causa judicial.
La fiscal, Alejandra Del Río Ayala, aguarda el informe sobre la ropa encontrada, la cual también deberá ser reconocida por los familiares de Aquino.
Durante estos meses –aunque sin resultados– se realizaron rastrillajes en los lugares donde podría encontrarse, con intervención de canes de rastreo, tanto de huellas como de restos cadavéricos.
Familiares, amigos y allegados de Mónica se movilizaron a Tribunales y cortaron la circunvalación a la altura de Varadero Sarsotti. También bloquearon el ingreso al puente Carretero en varias oportunidades para exigir la aparición de vida. No tuvieron respuesta.
El hallazgo de la bolsa de ropa es la pista más reciente en la investigación, aunque falta determinar si efectivamente pertenece a la mujer. En este sentido, el abogado querellante Gonzalo Marel, expresó que estima que “después de que lleguen los informes y las actas va a ver que reconocer si (las prendas) son o no de Mónica”.
Explotación sexual y desaparición
La investigación por la desaparición de Mónica Aquino comenzó el 7 de mayo por la denuncia radicada por Hugo Pérez, su pareja y padre de sus hijos, quien actualmente está prisión.
Al momento de realizar la imputación, poco tiempo después de la denuncia, la fiscal destacó que Pérez “mintió” en los datos que aportó, ya que dijo que había visto a Mónica por última vez el 4 de mayo a la noche, cuando se retiró del hogar familiar dijo “me voy a trabajar, cuidá a los chicos”.
Sin embargo, testigos sostuvieron haber visto a Hugo Pérez con la joven, entre las 3 y las 4 de la mañana del 5 de mayo, en inmediaciones de la zona sur donde Mónica tenía sus paradas para el trabajo sexual.
En tanto, la situación de Mónica ya había requerido la intervención de la justicia a raíz de una denuncia radicada por su madre, a inicios de 2022. La mujer sostuvo que su hija era víctima de violencia por parte de su pareja luego de que Mónica le contara que no la dejaban salir de la casa para llevar a su pequeña hija al hospital.Algunos allegados también sostuvieron que Mónica había manifestado estar “cansada” de la vida junto a Pérez, y que no quería seguir adelante ni con la pareja ni con el ejercicio de la prostitución.
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