Ambos mandatarios destacaron la importancia de mantener el diálogo sobre inteligencia artificial, pese a las disputas comerciales y geopolíticas.

El presidente de China, Xi Jinping, se reunió en la Casa Blanca con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la que dijo que las dos potencias deben seguir compitiendo pero manteniéndose alejados “del conflicto y la confrontación”.

“No tenemos que evitar hablar de competencia, pero esta debe ser sana y mantenerse dentro de límites razonables. Debe tratarse de una carrera para ponernos al nivel del otro, no de una lucha en la que uno gana y el otro pierde”, afirmó el mandatario chino. “Los intereses bilaterales están profundamente entrelazados y existe un amplio margen para colaborar”, subrayó.

“Comunicación y prevención”

Xi instó a las Fuerzas Armadas de los dos países a mantener un diálogo regular y mejorar los mecanismos de comunicación y prevención de crisis, e insistió en que es posible superar la trampa de Tucídides, una conjetura que se ha vuelto popular para analizar la rivalidad geopolítica entre China y Estados Unidos, y que describe una aparente tendencia a la guerra con base en que un estado hegemónico ve amenazado su liderazgo por otro.

“Puede que la cooperación entre China y Estados Unidos no resuelva todos los problemas del mundo, pero sin ella sería difícil solucionar muchos de los desafíos globales”, señaló el presidente asiático, quien fue a Estados Unidos acompañado de representantes de empresas como BYD, Xiaomi o Alibaba. “China mantiene sus puertas abiertas de par en par y acoge a las empresas estadounidenses que deseen invertir y hacer negocios allí. Esperamos que las empresas chinas reciban un trato justo aquí, en Estados Unidos”, afirmó.

“Tanto China como Estados Unidos son naciones líderes en inteligencia artificial (IA). Poseemos tanto la capacidad como la responsabilidad de desarrollar y gestionar la IA para el bien común, así como de garantizar que su desarrollo permanezca siempre bajo control humano y sirva al bienestar de las personas”, añadió el mandatario.

Xi Jinping también instó a Trump a mostrar prudencia respecto al asunto de la independencia de Taiwán y a dialogar con Irán para poner rápidamente fin a la guerra, informó la agencia Xinhua. Así, pidió que Washington y Teherán resuelvan sus problemas a través de la negociación lo antes posible, informó la agencia estatal china.

Los elogios de Trump

Por su parte, Trump calificó de “gran reunión” su charla con su par chino. Antes de despedirse, el republicano lo acompañó a un recorrido por los jardines de la residencia presidencial, donde le mostró el nuevo helipuerto y las obras de construcción de un gran salón de baile. “Es un experto en piedra, entre muchas otras cosas, y le encanta el buen granito”, dijo el magnate a la prensa en alusión a Xi.

El encuentro se produjo tras sus reuniones de esta semana con otros pares como la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el presidente ucraniano Volodimir Zelenski, pero en este caso el mandatario norteamericano destacó la “amistad extraordinaria” que mantiene con el presidente chino. “Desde mi primera elección, en 2016, el presidente Xi y yo hemos forjado una amistad verdaderamente extraordinaria, construida sobre el respeto mutuo y los intereses vitales de nuestros pueblos”, afirmó.

El republicano subrayó que Xi es el primer presidente chino en realizar dos visitas de Estado a Washington, después de la que efectuó en 2015, durante el mandato de Barack Obama. También llamó a profundizar la relación entre ambos países, que, según dijo, fueron aliados durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Estados Unidos cooperó con las fuerzas chinas frente a la ocupación japonesa. “Así como nuestros pueblos trabajaron juntos para ganar aquella guerra, el presidente Xi y yo seguiremos trabajando juntos para forjar un futuro mejor para nuestras dos naciones. Gracias una vez más por realizar esta visita histórica y bienvenidos a los Estados Unidos de América”, manifestó.

Trump suele referirse a la relación con China en términos personales y destacar la afinidad y amistad que mantiene con Xi como una vía para sortear las fuertes tensiones entre Washington y Beijing. Esta es la segunda vez que ambos líderes se reúnen este año, después del encuentro que mantuvieron en China el pasado mayo. El objetivo es rebajar las tensiones en una relación marcada por las disputas comerciales, tecnológicas y geopolíticas, desde los aranceles y las tierras raras hasta la guerra de Irán, Taiwán y la carrera por la inteligencia artificial (IA). Aunque no se esperan grandes acuerdos, ambos líderes han tratado previsiblemente de preservar el tono cordial de sus anteriores encuentros y mantener abiertos los canales de diálogo.

Antes del viaje del presidente chino, que llegó el miércoles a Washington, Trump adelantó que mantendría el ritmo de desarrollo de la IA al considerar que EE.UU. lleva actualmente “la delantera”. “Ahora llevamos la delantera frente a China y al resto del mundo, ¡y voy a mantener esa posición! No voy a frenar el crecimiento de algo que será más grande que la Revolución Industrial o que Internet mismo”, declaró el pasado lunes.

Washington lidera ahora los avances, mientras que Beijing trata de sobreponerse a las restricciones que limitan su acceso a los chips más avanzados para competir con las empresas estadounidenses. Ambos países ya acordaron durante la visita del presidente estadounidense a China el pasado mes de mayo establecer un canal intergubernamental sobre IA, aunque esta vía apenas ha avanzado. Entre las propuestas sobre la mesa, la Casa Blanca planteó un mecanismo de notificación de incidentes relacionados con la IA, propuesta a la que la parte china todavía no ha respondido.

Fuente: Página 12

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