El primer ministro israelí, que se juega su futuro el próximo mes en las elecciones, lanza un mensaje de dureza frente a las críticas. Abbas denuncia una “limpieza étnica” contra los palestinos.

El premier israelí habló ante numerosas butacas vacías, en una nueva señal del creciente rechazo internacional por la guerra en Gaza.

NUEVA YORK.– Entre abucheos, aplausos y una retirada masiva de delegados, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, protagonizó este jueves uno de los discursos más tensos de la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde defendió la actuación de Israel en Gaza, Cisjordania e Irán y lanzó duras críticas contra gobiernos europeos, el alcalde de Nueva York y los países que cuestionan su política en Medio Oriente.

Cuando Netanyahu avanzó hacia el estrado, decenas de representantes comenzaron a abandonar el recinto en señal de protesta y buena parte de las butacas quedaron vacías. El presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman, tuvo que pedir reiteradamente orden en la sala. La retirada había sido promovida previamente por la misión palestina ante Naciones Unidas.

Netanyahu reaccionó inmediatamente. “Si hay otros cobardes morales que todavía no han abandonado la sala, por favor, háganlo ahora”, lanzó desde el podio.

Delegados se retiran de la ONU cuando habla Netanyahu
Delegados se retiran de la ONU cuando habla Netanyahu

“Al defenderse, Israel también está defendiendo a muchos de los países cuyos delegados acaban de abandonar esta sala”, agregó, y aseguró que algunos de esos gobiernos agradecen en privado las acciones israelíes contra Irán.

El episodio dejó una de las imágenes más contundentes de la creciente tensión entre Israel y parte de la comunidad internacional. El discurso llegó después de una semana en la que numerosos líderes volvieron a cuestionar las operaciones israelíes en Gaza y la expansión de los asentamientos en Cisjordania.

Netanyahu concentró buena parte de su intervención en responder a esas críticas y apuntó especialmente contra Gran Bretaña y Francia, dos de los gobiernos europeos que en los últimos meses endurecieron su postura frente a la expansión israelí en Cisjordania.

Los delegados abandonan la sala mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pronuncia un discurso durante la 81ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas
Los delegados abandonan la sala mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pronuncia un discurso durante la 81ª sesión de la Asamblea General de las Naciones UnidasYuki Iwamura – AP

“Acusan a Israel, al pequeño Israel, de colonialismo… vaya colonialismo. ¿Y quiénes nos acusan? Entre ellos hay personas en Reino Unido y en Francia. Por el amor de Dios, ellos inventaron el término”, afirmó.

Londres y París, junto con otros gobiernos occidentales, denunciaron recientemente la expansión de los asentamientos y anunciaron medidas para restringir el comercio con ellos. A comienzos de septiembre, Gran Bretaña, Francia, Canadá y otros países sostuvieron que las políticas israelíes en Cisjordania amenazan la viabilidad de una futura solución de dos Estados.

Los colonos violentos

Netanyahu también respondió a las denuncias por el aumento de la violencia protagonizada por colonos israelíes contra comunidades palestinas en Cisjordania ocupada.

Los delegados de muchos países abandonan la sala mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pronuncia un discurso durante la 81ª sesión de la Asamblea General de la ONU
Los delegados de muchos países abandonan la sala mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pronuncia un discurso durante la 81ª sesión de la Asamblea General de la ONUALEXI J. ROSENFELD – GETTY IMAGES NORTH AMERICA

El primer ministro calificó a los responsables de esos episodios como “un puñado de delincuentes juveniles” y sostuvo que se trata de unas 150 personas que arrojan piedras, destruyen olivos o provocan incendios.

“No puedo soportar eso. No toleraré el vigilantismo”, dijo, aunque acusó a los medios internacionales y a dirigentes extranjeros de sobredimensionar el fenómeno.

La violencia en Cisjordania aumentó significativamente desde el ataque de Hamas contra Israel del 7 de octubre de 2023, en medio de incursiones militares israelíes, ataques palestinos y agresiones de colonos. Más de 500.000 israelíes viven en asentamientos en Cisjordania junto a millones de palestinos. Naciones Unidas y gran parte de la comunidad internacional consideran ilegales esos asentamientos según el derecho internacional, una interpretación que el gobierno israelí rechaza.

Varias personas abandonan la sala mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pronuncia un discurso durante la 81.ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en la sede de la ONU
Varias personas abandonan la sala mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pronuncia un discurso durante la 81.ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en la sede de la ONUSeth Wenig – AP

Francia y Gran Bretaña figuran precisamente entre los países que reclamaron a Israel que detenga la expansión de los asentamientos y actúe contra la violencia de los colonos. En agosto, una declaración conjunta de más de veinte gobiernos calificó de “inaceptable” el proyecto israelí de expansión E1, al considerar que podría fragmentar Cisjordania y dificultar la creación de un Estado palestino territorialmente continuo.

Fuente: La Nación

 

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