Tiziana reconoció su identidad de género a los ocho años y pudo contarle a sus papás su deseo de cambiar su DNI. Conocé su historia en primera persona.
“En el año 2016 se acercan a distintas organizaciones sociales Trans, Graciela y su hija, una niña de 8 años que pedía ser reconocida con su nombre propio: Tiziana. Ellas habían escuchado que en Buenos Aires se hizo el cambio de DNI a Lulú y buscaban que Tiziana acceda al mismo reconocimiento. Lo que no sabían era que Tiziana es la primera niña trans en la provincia de Salta que apelaba a este derecho, y así se sumó a otros niños de distintas provincias que acompañados por sus familias o aliados visibilizan nuevos escenarios sociales.
En todas partes crecen los niños trans y no binario que buscan y necesitan del respeto a sus derechos personalisímos, sociales y culturales, es decir, del derecho a su desarrollo personal sin violencia. Para asegurar el ejercicio de este derecho debe existir un reconocimiento en el ámbito escolar, su salud psicofísica integral y en todas las instituciones binarias y patriarcales que incorporen la diversidad de géneros y su expresión.
Argentina es modelo en el mundo por la Ley de Identidad de género pero también un país con profunda desigualdad hacia las personas trans. Los niños y adolescentes trans no cuentan con políticas públicas integrales que protejan su libre desarrollo personal. Dependen de su estrategia de comunicar, de sus familiares o amigas y de las organizaciones sociales. Mientras el Estado evita hablar de Tiziana, nosotros la acompañamos porque todos necesitamos del respeto de sus derechos más básicos para poder crecer.”
Fuente: Diario Registrado

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