Por la Lic. María Eva Bellini
El pasado miércoles 16 de junio el Indec publicó los datos de evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que permite visibilizar la evolución de los precios de una canasta de bienes y servicios que luego asimilamos al nivel inflacionario de nuestro país. Los datos arrojaron para el mes de mayo un crecimiento del nivel general del 3,3% respecto al mes de abril, siendo la marca intermensual más baja de lo que va del año 2021; en relación a mayo de 2020 el crecimiento se elevó a un 48,8% en términos interanuales.
Los rubros que más crecieron entre abril y mayo fueron transporte con un 6,6% y salud con un 4,8%; mientras que los que menos se incrementaron fueron comunicación con un 1% y bebidas alcohólicas en un 1,6%.
Uno de los rubros más importantes es Alimentos y Bebidas, dado que es un gasto que los hogares no pueden reducir, o no deberían, para mantener las calorías diarias que requiere el desarrollo de la vida. En este sentido este tipo de bienes crecieron un 3,1% respecto al mes de abril, es decir que apenas levemente por debajo del nivel general, y presentan un crecimiento acumulado para los cinco meses del año del 22,4% mientras que el nivel general alcanzó el 21,5% para igual periodo.
En relación al IPC se generan dos indicadores claves que permiten observar el costo de vida, para este caso una familia de 4 integrantes (dos personas adultas y dos menores), estos son: el valor de la Canasta Básica Alimentaria que alcanzó los $27.423, incrementándose en un 2,8% respecto al mes de abril; y el valor de la Canasta Básica Total que creció en un 2,4% intermensual llegando a los $ 64.445. La primera canasta delimita aquellas personas que no pueden cubrir los nutrientes alimentarios básicos de una dieta que permita reproducir la vida en condiciones dignas y se denomina línea de indigencia, mientras que la segunda es aquella que delimita en aquellas personas u hogares que de no poseer el ingreso de ese determinado nivel no alcanzan a cubrir los servicios y bienes extra a lo alimentario categorizadas como linea de pobreza.
Podemos considerar cuán lejos de las canastas se encuentran algunos ingresos básicos que son determinados por el Estado para garantizar un piso mínimo de dignidad es así que tomamos la Asignacion Universal por Hijo (AUH), la Jubilación Mínima y el Salario Mínimo Vital y Móvil donde para la Canasta Alimentaria se necesitaron 6 AUH para cubrir su costo, de la Jubilación Mínima cubre el total y tiene un excedente de casi el 20%, mientras que para el SMVyM lo cubre totalmente con un excedente del 10%. Luego, para el caso de la Canasta Básica Total se necesitarán para cubrirla 14, 31 AUH, 2,8 Jubilaciones Mínimas y 2,55 SMVyM.
Es bajo estos parámetros que el problema del crecimiento de los precios de los alimentos es necesario afrontarlo con medidas ya sea incrementando la capacidad de compra, mediante actualizaciones de estas transferencias o parámetros de ingresos que determina el Estado, como asi también generando acuerdos que posibiliten que los ingresos promedios de todas las familias argentinas cubran sus necesidades básicas.
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