Los cambios a partir del DNU generan una serie de conflictos de seguridad con respecto a los medicamentos y degradan el rol del farmacéutico. “La Argentina va en contra de lo que hace el mundo”, advirtió el presidente de la Confederación Farmacéutica Argentina.

El sector farmacéutico presentó en diciembre una cautelar contra el decreto de necesidad y urgencia (DNU) por el daño que genera en la actividad y en la salud de la población y confían en que en los próximos días se conozca el fallo sobre la presentación. Cómo sucede en otros segmentos que abarcó en su formulación, el DNU desregula la venta de medicamentos, lo que derivó en subas discrecionales (sin control) en los precios, caída en las ventas y falta de control sobre la destino final de los medicamentos, lo que atenta contra la Salud. Además, implica el riesgo de que circulen medicamentos adulterados o directamente falsos. En simultáneo, el sector comparte el trabajo legislativo para analizar los alcances del decreto y continúa, infructuosamente, a la espera de una reunión con las autoridades del Ministerio de Salud.

Desde diciembre que la pedimos –la reunión con el titular de la cartera sanitaria, Mario Russo—nos contesta que no tiene agenda disponible; y cuando nos comunicado con Jefatura de Gabinete, nos mandan a hablar con Salud”, detalló el derrotero el presidente de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), Ricardo Pesenti, a El Destape.

Este lunes hubo una nueva foto que contradice el discurso oficial de que el país transita el camino hacia una mayor integración global. La Argentina había sido elegida hace varios meses como sede para un plenario con las principales autoridades de la Federación Farmacéutica Internacional (FFI), con representantes de los cinco continentes para analizar la situación y el futuro de las farmacias. La elección había sido por los importantes pasos que se habían registrado, especialmente durante la pandemia, en materia de acceso de la población a los medicamentos y regulación sanitaria.

En medio de la elección de Argentina como sede y las primeras reuniones preparativas ganó Javier Milei las elecciones y puso en práctica un DNU que cambió, como en otras actividades, esos logros por un sinnúmero de desregulaciones que plantea serios problemas sanitarios. “Son cambios difíciles, como la venta libre de medicamentos sin presencia de un farmacéutico, lo que genera problemas de legitimidad. Esta mirada economicista sobre los precios, lo que termina generando es un mayor costo sanitario”, detalló a El Destape el presidente de la Federación, Paul Sinclair.

La reunión fue la antesala al plenario que la Federación tendrá en algunas semanas sobre la Farmacia Comunitaria. Sin embargo, el DNU y los cambios en la regulación cooptaron la agenda de este primer encuentro y contacto con la prensa. “En un contexto de crisis del modelo de Farmacia en la Argentina planteado por la desregulación, es una oportunidad para conocer el rol y las potencialidades de las farmacias y los farmacéuticos en otras regiones del mundo, así como observar las consecuencias sanitarias de las experiencias de desregulación”, agrega el especialista australiano Sinclair.

El decreto establece varias desregulaciones que atentan contra el negocio y la seguridad sanitaria: se pueden vender medicamentos de venta libre en negocios que no sean farmacias (representan el 60 por ciento del total); establece que un mismo farmacéutico puede ser responsable de varias farmacias, con lo que desaparece la presencia del profesional en la farmacia, como garantía de confianza y seguridad y abre la puerta para que se habiliten “consultorios” dentro de las farmacias. “Esto lo vemos en México, por ejemplo, donde un mismo grupo económico (laboratorio) monta la farmacia con un médico que termina recetando medicamentos de la empresa”, explica Pesenti. Si bien establece ciertas normas para los locales que no sean farmacias y vendan estos medicamentos, no plantea un mecanismo de control, lo que implica una liberalización implícita a que se venda en cualquier lugar e impide que esto se pueda denunciar.

Todo esto significa un serio riesgo sanitario para la población, debido a la ausencia de controles, tanto en el mecanismo de dispendio de medicamentos como en la calidad o directamente en la falta del principio activo, lo que podría derivar en mayores atenciones en establecimientos sanitarios por un uso indebido de los remedios.

Pesenti explicó que en los próximos días –más precisamente entre esta semana y la próxima—debería, según los plazos judiciales, el fallo sobre la cautelar para dejar sin efecto los alcances del DNU. El directivo aseguró que hay varias cadenas de comercios, como el de kioscos Open 25, que tiene estantes con medicamentos de venta libre. O provincias como Jujuy, Santa Cruz y Tierra del Fuego, que reglamentarán en sus jurisdicciones esos cambios.

No es cualquier tipo de producto. Requiere de supervisión sanitaria. Además, por pensar en el tema precios, más allá de que puedan bajar, hay costos que no se toman en cuenta; porque un acceso sin restricciones a los medicamentos termina perjudicando la salud”, comenta Sherif Guorgui, representante por Canadá y presidente de la Sección de Farmacia Comunitaria de la Federación. El directivo asegurarse que, más que enfocarse en el precio, es importante se acerque la venta a las zonas más remotas de la Argentina.

“La Argentina va en contra de lo que hace el mundo. Mientras en Europa se incrementó la trazabilidad de los medicamentos desde la salida del laboratorio hasta su venta final al paciente, en el país se desregula su comercialización”, cierra Pesenti.

Fuente: El Destape Web

Comenta sobre esta publicación