La noche de ayer jueves 26 de septiembre ya forma parte de la historia grande de Colón, es que en la historia quedan noches de gloria y ayer hubo gloria, hubo grandeza, entereza ante la adversidad. No fue nada fácil callar a los más de 40.000 brasileros, pero este equipo está preparado para la adversidad.
El primer tiempo tuvo un solo actor relevante y fue Mineiro, que con sus necesidades de toda índole tenía la obligación de ganar el partido y demostrar que podía pasar a la final y borrar una seguidilla de derrotas en el campeonato local, así fue que poniendo garra y algunos chispazos de buen fútbol se adueñó de la pelota e intentó vulnerar el arco de Burián. El juego se desarrolló en campo de Colón, que cerraba todos los espacios sabiendo que si superaba los primeros 15 minutos sin que le anotaran, el reloj corría a su favor.
Mineiro generaba situaciones pero no la concretaba y se empezaba a recordar la famosa frase “gol errado gol en contra”, hasta que en el minuto 39 el argentino Franco Di Santo pudo anotar gracias a la fortuna de un rebote, delirio brasilero que empezaba a saborear el paso a la final.
En el segundo tiempo se notó otro Colón, con más garra y empuje pero a medida que pasaban los minutos Mineiro se conformaba con el resultado que lo depositaba en Asunción. En el minuto 6 y cuando Colón asechaba por conseguir el empate, el contragolpe fue letal capitalizandolo Yimmi Chará que con un tiro cruzado dejo sin chances a Leonardo Burián, era 2 a 0 y despedida para los sabaleros.
¡Colón es finalista! pic.twitter.com/nI40ZXNDx3
— Club Atlético Colón ⭐ (@ColonOficial) September 27, 2019
Pero si algo ha dejado en claro la noche de ayer es que este equipo tiene carácter y sabe sobreponerse frente a la adversidad, ya lo había demostrado en el Brigadier López dando vuelta el resultado.Transcurrían los minutos y el conformismo del Mineiro se agigantaba, se replegó y transfirió toda la responsabilidad a Colón, que volvió a tener el balón pero con poca profundidad pues los brasileros cerraban todos los caminos.
Corría el minuto 37 cuando recibe la pelota Wilson Morelo en el área, gambetea dos y tres veces cuando una pierna del defensor del Mineiro lo derrumba dentro del área, el arbitro marcó la pena máxima que Luís el Pulga Rodriguez cambió por gol ante la algarabía de la parcialidad rojinegra y baldazo de agua helada para la torcida brasileña que con el transcurrir de los minutos se le escapaba el sueño de llegar a la final.
Y llegaron los penales, otra historia se desarrollaría de aquí en más, Wilson Morelo un especialista del gol malogró el primero, convirtiendo los brasileros. No está muerto quién pelea y así fue que Burián como ante Argentinos Juniors contuvo los dos últimos penales y la Pulga no falló. Extasis sabalero que se trasladó de Belo Horizonte a nuestra ciudad que no paró de festejar hasta altas horas de la madrugada. Este equipo escribirá otro hito el sábado 6 de noviembre en Asunción jugando su primer final en copas internacionales, algo no menor en estos tiempos de vacas flacas, para ser Campeón no solo hay que serlo sino también parecerlo, este Colón tiene alma de campeón, como lo reza su camiseta, el rojo de la pasión y el negro de la adversidad, garra y pasión que demostrará en la final.

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