El edificio abandonado ubicado en la esquina noreste de calle Suipacha y 9 de Julio de la ciudad de Santa Fe retomará la construcción, según afirmó el propietario del inmueble. Luego de más de 26 años, las obras comenzarán en aproximadamente en 2 meses.

Mario, propietario mayoritario del edificio, declaró que “lo que queremos es terminar la obra. De acuerdo a lo que tenemos proyectado con el equipo de constructora la terminación puede oscilar entre un año y un año y medio.”

“La verdad causa mucha tristeza ver el edificio. En dos meses la sociedad va a ver cambiada la fachada y va a estar terminado en menos un año. Quiero que se termine lo antes posible”, declaró.

La razón por la cual se pararon las obras fue un juicio entre la empresa constructora y la EPE. Por un error en los planos de la empresa energética, los constructores rompieron un caño de luz y dejaron sin electricidad a toda la ciudad.

“Se podría haber solucionado en 15 días y duró 11 años. La EPE terminó pagando 11 millones”, afirmó.

La historia

La obra se paró a fines del año 94, cuando los albañiles rompieron un caño de electricidad. “La gente que es mayor se debe acordar que dejaron a toda Santa Fe sin luz por varios días, o varias horas. Eso le trajo una perdida muy grande a los comercios”, recordó Mario.

“Lo recuerdo como si fuera hoy, yo vine a las 3 periciales a los 10 días que la EPE le embargó los bienes a la empresa constructora. Esto fue muy simple: la EPE en un plano le marcó la distancia donde pasaba el caño. La constructora se tomó el trabajo de, en vez de socavar a 20 centímetros, socavar a 40 cm de donde le había marcado la EPE. Cuando perforó a los 20 centímetros estaba el caño”, contó el dueño de 7 de los 11 pisos del inmueble.

“Los directores de la EPE podrían haber tenido mejor criterio, y podrían haber dicho ‘disculpeme, le levantamos el embargo y le arreglamos el caño’. La EPE por ser cabezadura o por algunos intereses en el medio no lo hicieron, a pesar de que vieron el error”, explicó.

“Yo estuve en dos inspecciones oculares. Se podría haber solucionado en 15 días y demoró 11 años judicialmente lo de la EPE contra la empresa y la EPE terminó pagando 11 millones de dólares”, concluyó sin rodeos.

La justicia y la burocracia le costaron a Mario 26 años de ganancias, y más. “Los dueños de la empresa constructora, además de quedarse con la plata nuestra que abonamos en el año 94 y 95 comprando los departamentos que se iban a hacer para entregar los primeros días del 96 se quedó con la plata de la EPE y se fue”, precisó.

En ese momento, en pleno menemismo, estaba el uno a uno pero la plata la perdió igual. “Imaginate si yo hubiese tenido terminados los 7 pisos que compré y los hubiese alquilado, ni siquiera vendido, el valor sería incalculable”, reflexionó.

Con información de UNO Santa Fe

 

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