FM Chalet dialogó con el Ing. Pedro Brandi titular del Grupo Construya grupo ligado a la construcción. El ingeniero se expresó sobre la desaceleración del ritmo en la demanda de obras y que costará volver a retomar el ritmo que venía teniendo con gobiernos anteriores al actual. Muchas empresas constructoras han despedido trabajadores y otros han emigrado a países limítrofes al no tener una estabilidad financiera y económica que les permita obtener ganancias. Remarcó que se nota la falta de dinero en las familias y que es necesario una recomposición salarial pues ante escenarios de recesión nadie invierte en refacciones o ampliaciones. La obra pública representa un 20% y que hoy está paralizado.
Derrumbe en la construcción, algo que por ahí de pronto uno se imaginaba por la parálisis de la obra pública, pero en datos la construcción cayó 35 sobre todo la venta de insumos para la construcción. Es un relevamiento del grupo Construya y tenemos en línea quien nos atiende muy amablemente, el ingeniero Pedro Brandi, titular del grupo Construya. ¿Qué tal? ¿Buenas tardes, cómo le va? Roque Caballero lo saluda muy atentamente. Pedro, cómo le va?
-Bien, Roque, muy bien, muchas gracias. Muchas gracias por la entrevista y un gusto participar.
Bueno, ingeniero, uno lee el informe, lee el desglosado y hay subas y bajas, pero lo que predomina mayormente son las bajas interanuales. ¿Esto se ve reflejado en este último mes?
“Sí, sí, la construcción está viviendo al igual que muchas otras industrias o actividades de nuestro país está viviendo un acomodamiento, es decir, es un cambio muy drástico de una situación que se vivía en gobierno anterior respecto de este gobierno. ¿El enfoque es completamente distinto y, obviamente, le pega bueno o afecta un montón de actividades la construcción particular por el hecho de que es quien invierte en construcción, está invirtiendo cantidades importantes de dinero, no son cifras menores frente a lo que es la vida diaria, no? Y eso hace que, bueno, claramente las familias y los inversores tienen que tener un contexto de mayor certeza en cuanto a crecimiento, etc. A ver, la construcción tiene distintas demandas. La obra pública es una de ellas. En tiempos normales, la obra pública representa en el orden del 20 % de la actividad de la construcción. Estos dos últimos años, la obra pública casi no ha existido, ha sido muy poco. Recién estos últimos seis meses, diría, hay un poco más de movimiento”.
“El segundo gran actor es la vida diaria, que es la remodelación, la refacción, la pequeña ampliación y también tiene una incidencia muy fuerte. La construcción también es en el orden de otro 15 a 20 Ese segmento depende ya no de una decisión del Estado de invertir, sino que es una decisión del particular que necesita hacer alguna reforma o ampliación o lo que fuera en su casa y es un segmento también se ha caído un montón”.
“Es decir, al haber menor poder adquisitivo, obviamente la gente deja de gastar en refacciones o reparaciones o ampliaciones. Y en otro porcentaje está dividido, a su vez, está dividido en dos: en la obra pequeña y mediana, que será la vivienda unifamiliar y los edificios medianos, y la gran obra”.
“También es otro gran ausente, hace tiempo que no hay grandes obras, me refiero a grandes emprendimientos, hoteles, edificios significativos, eso está muy tranquilo, digamos así, y lo que ha movido este último tiempo a la construcción es fundamentalmente la obra pequeña y mediana. Tampoco la ha movido con mucho vigor. La construcción tiene la característica, como son inversiones grandes, como lo que decía recién, tiene una inercia muy importante para arrancar y una inercia para parar”.
“La construcción se ha venido desacelerando y va a costar que vuelva a tomar su ritmo”.
Hay que tener paciencia. Ingeniero, uno escucha voces, sobre todo en empresarios de la construcción, que de pronto por ahí se tienen que adaptar o readaptar a un nuevo panorama. Ustedes están viendo más o menos lo mismo, están viendo un reacomodamiento con respecto, por ejemplo, yo hablo de los costos, de los gastos fijos. Digo, cayó la demanda, pero los gastos fijos hay que seguir pagándolo, y hay gastos que van aumentando mes a mes.
“Sí, es exactamente como lo dice Roque: los gastos fijos son el cocodrilo dentro de la billetera, pero, en sí, generalmente, bueno, hay un reacomodamiento en la ocupación. En general, se ve en el comercio de materiales de construcción, hay un acomodamiento importante. En las empresas fabricantes también es así. Hay un movimiento importante de reacomodamiento. Muchas industrias están viviendo el ingreso de los materiales de los productos importados que entran al mercado digamos, ocupando, restando demanda, digamos así, y además a precios muy bajos”.
“Sí, se está viviendo un reacomodamiento, se está viviendo sin duda un reacomodamiento. Emprendedores, hay, digamos, hay algunas buenas noticias atrás de todo esto que no son visibles en en el corto plazo. Las buenas noticias son, por un lado el lanzamiento del gobierno reciente de impulsar el crédito hipotecario, eso es clave. Porque el acceso a la vivienda en todas las partes del mundo, Argentina ha sido una excepción por sus características como país, pero en todos los países del mundo la construcción la mueve el crédito hipotecario. Es decir, como decíamos al principio de la charla, las inversiones de construcción para una familia son inversiones grandes que las puede realizar si tiene un largo plazo para pagarlas. Eso es largo plazo y bajas tasas. Una mezcla dificilísima para Argentina. Pero bueno, esto que se arranca es un puntapié, ayuda un montón. Y la otra cosa que se ve es que los grandes emprendedores han invertido en inmuebles, los grandes desarrolladores o sea, están, como digamos, por decirlo burdamente, como acopiando inmuebles, terrenos. Eso indica que ellos tienen una visión de reactivación del sector en el mediano plazo”.
“Argentina tiene hoy, si bien construir es caro, los activos que se venden, los departamentos, edificios, a nivel internacional, están en valor bajos. Entonces, si se apuesta o se cree, digamos que el país va a tener un cambio profundo en el cual se va a tener más una normalidad en el manejo de la economía, va a haber un resurgimiento de la construcción por ese lado”.
Ingeniero, existen algunos empresarios en los cuales, al no ver un panorama un poco más benigno, por así decirlo, han optado por irse a los países limítrofes. ¿Usted lo está viendo de la misma manera?
“Sí, sí, por supuesto. Algunos empresarios se han ido a emprender en otros lugares. Es así, es muy bueno que así sea.
Es una forma de preservar el negocio en marcha pero sí, sí, eso se ve, es así”.
Claro. ¿Usted ha visto que han tenido que hacer reducciones de personal, es decir, adaptarse?
“Sí, sí, claramente ha habido reducciones de personal. Y sí, ha habido reducciones de personal, tratando de. En general, obviamente, las empresas, estos ajustes, no es que les guste hacerlos de ninguna manera, porque formar un buen grupo Un buen grupo humano que calificado que que funcione adecuadamente que se entiendan entre sí desarmarlo es este bueno es muy feo pero sí se está dando por esto que decíamos hace un rato el tema este de los costos fijos. Que se hacen imbancales y digamos personalmente o digamos en el grupo en nuestro grupo consideramos que lo que se está viviendo es deseable, es bueno. La lástima, por supuesto, es que sea tan doloroso y de largo plazo”.
“Tal vez hay mejores formas de hacer estos ajustes, pero bueno, opinar desde la tribuna es fácil”.
¿Ingeniero, al respecto de las presiones fiscales, es decir, hablamos de impuestos, cómo lo ven?
“ Sí, la construcción tiene una carga impositiva importante que se podría ajustar o se debería ajustar. El problema que pasa en estas situaciones siempre es que el gobierno lo puede, creo que lo quiere hacer, el tema es que lo puede hacer. Pero sí, evidentemente es así, un IVA muy elevado, impuestos a los sellos, bienes personales en Chile hay un infierno de una batería de impuestos que no ayudan para nada. En estos días en las redes uno leía mensajes donde se compara, digamos, países de Latinoamérica a la carga impositiva que tienen, en Argentina está la cabeza”.
Ingeniero, finalizando agradeciendo el contacto, la deferencia con la emisora. Usted dijo que afirmó que la reactivación es un proceso que se cuesta cuesta acelerar y después se va desacelerando, es decir, volver a retomar otra vez los niveles que se tenían. Hablo de inversiones y sobre todo de proyectos. ¿Usted cree que quizás reactivando un poco más la obra pública o activándola, diríamos que, porque está muerta, activándola, esto cambiaría el panorama?
“Sí, ayuda, no hay que perder de vista que, como decías al principio, que es en el orden del 20 % de la actividad cuando el nivel de actividad es normal. Por supuesto que ayuda un montón si hay una reactivación fuerte, porque ese 20 % aportaría mucha actividad. Pero ya digo, la construcción se mueve, representa el 20 % Ayudaría muchísimo que mejore el poder adquisitivo, eso es lo que estamos necesitando”.
Edición y producción general: FM Chalet 100.9 Santa Fe República Argentina
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