Hubo lluvias intensas, granizo, ráfagas de viento, calles anegadas, árboles y cables caídos y cortes de electricidad que alcanzaron a unos 65.000 clientes. Las autoridades también habían advertido sobre la posibilidad de tornados.
Una tormenta severa golpeó el área metropolitana de Toronto, en la provincia canadiense de Ontario, y provocó inundaciones en calles y avenidas, interrupciones en el transporte, caída de árboles y cables eléctricos y miles de cortes de energía.
El fenómeno estuvo acompañado por lluvias torrenciales, fuertes ráfagas y granizo de gran tamaño, mientras las autoridades mantenían activos distintos niveles de alerta meteorológica.
El episodio comenzó a intensificarse durante la tarde y alcanzó distintos sectores del área metropolitana. La situación generó complicaciones tanto para el tránsito como para los servicios públicos. En algunos puntos, el agua acumulada cubrió parte de las calles y dejó vehículos parcialmente afectados por las inundaciones.
Environment Canada, el organismo meteorológico oficial del país, había anticipado condiciones favorables para tormentas fuertes durante la jornada y alertó sobre varios riesgos asociados al sistema. Entre ellos figuraban ráfagas de viento potencialmente dañinas, granizo de gran tamaño, lluvias muy intensas y la posibilidad de que se produjeran tornados.
Inundaciones, calles anegadas y cortes de electricidad
Uno de los principales impactos se registró en las calles de Toronto. La acumulación de agua afectó sectores de la ciudad y alcanzó a la Don Valley Parkway, una de las principales vías de circulación de la zona. También se registraron interrupciones en el servicio del metro debido a la presencia de agua en distintos sectores.
Las imágenes difundidas durante y después de la tormenta mostraron calles cubiertas por agua, árboles derribados y vehículos que quedaron parcialmente sumergidos. Los equipos de emergencia debieron intervenir ante distintos reportes derivados de la caída de árboles y de cables eléctricos.
En algunas localidades cercanas a Toronto también se produjeron daños materiales. En Brampton, por ejemplo, se informó sobre afectaciones en inmuebles, entre ellas el desprendimiento de parte del techo de una construcción.

Otro de los problemas importantes estuvo relacionado con el suministro eléctrico. Toronto Hydro informó que alrededor de 65.000 clientes llegaron a quedarse sin electricidad durante la emergencia. Posteriormente, la cantidad de usuarios afectados se redujo a unos 45.000, mientras las cuadrillas trabajaban para restablecer el servicio.
La tormenta también tuvo consecuencias sobre el transporte aéreo. El Aeropuerto Internacional Toronto Pearson registró demoras y cancelaciones de vuelos como consecuencia de las condiciones meteorológicas.
El impacto llegó incluso a actividades programadas en la ciudad. Un concierto de la agrupación estadounidense Salt-N-Pepa tuvo que ser pospuesto debido a la tormenta.
Las autoridades pidieron a la población mantenerse alejada de zonas inundadas y evitar circular por calles cubiertas por agua. Environment Canada también había recomendado no conducir por sectores anegados debido al riesgo que representan tanto la profundidad del agua como la pérdida de visibilidad y las corrientes que pueden generarse en las calles.

Qué había advertido Environment Canada
La intensidad del fenómeno no tomó completamente por sorpresa a las autoridades. Durante las horas previas, Environment Canada había emitido distintos avisos para Toronto y localidades cercanas ante la posibilidad de tormentas severas.
Uno de los pronósticos señalaba la posibilidad de ráfagas superiores a los 110 kilómetros por hora, granizo que podía alcanzar tamaños similares al de una pelota de ping-pong y acumulaciones locales de lluvia de hasta 50 milímetros. También se contemplaba la posibilidad de tornados.
A medida que avanzó el sistema, los niveles de alerta fueron modificándose. En uno de los momentos de mayor intensidad, Environment Canada llegó a emitir una advertencia roja por tormenta severa para sectores de Toronto, con previsión de vientos destructivos, granizo de gran tamaño y lluvias muy fuertes.
Posteriormente, las tormentas comenzaron a debilitarse o desplazarse fuera del área de Toronto y las advertencias fueron levantándose de manera progresiva. Sin embargo, durante la noche todavía permanecían avisos por tormentas severas en distintos sectores de Ontario.
El organismo meteorológico explicó que las tormentas podían generar daños en árboles, techos, estructuras y tendidos eléctricos, además de provocar inundaciones repentinas y una reducción importante de la visibilidad. También recomendó buscar refugio inmediatamente ante la aproximación de una tormenta y permanecer en el interior de edificios, especialmente en sótanos o habitaciones alejadas de ventanas.
Fuente: El Litoral

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